efimera quimera
Poeta recién llegado
Te conocí una noche que sabía a escape, a huida fugaz de lo habitual, a búsqueda silenciosa de aventuras a la vez que despojada de toda culpa y angustia.
No voy a decir que me sacaste de mi letargo, no voy a mentir diciéndote que antes de ti la vida me dolía.
Te conocí y me hiciste sentir libre, desplegué mis alas y al igual que un ave emprendí mi viaje pero sin moverme, sin esfuerzo físico
Volé alto ante cada palabra que me decías de lo que me harías, gocé al imaginarte hurgando en mi cuerpo entregado en busca de lo placentero.
Nos imaginé desnudos, gozando de encuentros efímeros y eternos a la vez, me vi recorriendo cada parte de tu cuerpo con mi boca hasta detenerme en tu sexo para deleitarme.
Te vi corrompiendo mi cuerpo,como una fiera salvaje, insaciable, desgarrando mi vestimenta y haciéndome aquello que me hace sentir indecente.
Cambiaste mi esencia, modificaste lo que creí sería por siempre inmutable, me hiciste desear otro cuerpo diferente a lo conocido.
Dime, amigo mio, si después de todo lo que ya te he dicho podré volver a decir que soy libre, si claro es que tu me poseíste, sin tocarme, sin mirarme, tan sólo con tu esencia y con tus palabras.
Quiero aclararte que no hablo de romances o de almas gemelas, si hoy mismo ya no sé ni quien soy ni a quien pertenezco.
Lo que me sucede contigo se acerca bastante a lo lujurioso, a lo indebido y como veraz caigo nuevamente en mis viejas creencias, malditos mandatos que sola me impuse, quisiera arrancarlos de mí y volar a tu encuentro, pero esta vez ya no con la mente sino con el cuerpo.
No voy a decir que me sacaste de mi letargo, no voy a mentir diciéndote que antes de ti la vida me dolía.
Te conocí y me hiciste sentir libre, desplegué mis alas y al igual que un ave emprendí mi viaje pero sin moverme, sin esfuerzo físico
Volé alto ante cada palabra que me decías de lo que me harías, gocé al imaginarte hurgando en mi cuerpo entregado en busca de lo placentero.
Nos imaginé desnudos, gozando de encuentros efímeros y eternos a la vez, me vi recorriendo cada parte de tu cuerpo con mi boca hasta detenerme en tu sexo para deleitarme.
Te vi corrompiendo mi cuerpo,como una fiera salvaje, insaciable, desgarrando mi vestimenta y haciéndome aquello que me hace sentir indecente.
Cambiaste mi esencia, modificaste lo que creí sería por siempre inmutable, me hiciste desear otro cuerpo diferente a lo conocido.
Dime, amigo mio, si después de todo lo que ya te he dicho podré volver a decir que soy libre, si claro es que tu me poseíste, sin tocarme, sin mirarme, tan sólo con tu esencia y con tus palabras.
Quiero aclararte que no hablo de romances o de almas gemelas, si hoy mismo ya no sé ni quien soy ni a quien pertenezco.
Lo que me sucede contigo se acerca bastante a lo lujurioso, a lo indebido y como veraz caigo nuevamente en mis viejas creencias, malditos mandatos que sola me impuse, quisiera arrancarlos de mí y volar a tu encuentro, pero esta vez ya no con la mente sino con el cuerpo.