228. La confusión del lenguaje
-Buenas noches, caballeros.
-Buenas noches. Y lluviosas.
-Sus sonrisas son melosas.
-Y sus pechos lisonjeros.
-¡Una copa de aguardiente!
-Vienes algo circunspecto.
-Lo que dices no es correcto,
lo que vengo es muy caliente.
-Pues tú diras, presidente.
-Es por cosas del lenguaje
que me parecen ultraje
por su sonido indecente.
-¿Nos lo puedes aclarar?
-Tengo un ejemplo muy fácil:
el abuso nada grácil
de un término singular.
-¿Y cuál es ese palabro?
-"Honestidad" y "honradez",
su equivalencia es soez
y su mal uso macabro.
-Pues no acierto a comprender.
-Es problema de cintura:
cuanto mayor la frescura
"honestidad" ha de ser...
-De cintura para arriba
aplica el término "honrado"
y eres "honesto" pelado
cuando hacia abajo suscriba.
-Pues brindemos de una vez
por la bendita honradez,
y tratemos con frialdad
a la tibia honestidad.
xxx
Churrete
-Buenas noches, caballeros.
-Buenas noches. Y lluviosas.
-Sus sonrisas son melosas.
-Y sus pechos lisonjeros.
-¡Una copa de aguardiente!
-Vienes algo circunspecto.
-Lo que dices no es correcto,
lo que vengo es muy caliente.
-Pues tú diras, presidente.
-Es por cosas del lenguaje
que me parecen ultraje
por su sonido indecente.
-¿Nos lo puedes aclarar?
-Tengo un ejemplo muy fácil:
el abuso nada grácil
de un término singular.
-¿Y cuál es ese palabro?
-"Honestidad" y "honradez",
su equivalencia es soez
y su mal uso macabro.
-Pues no acierto a comprender.
-Es problema de cintura:
cuanto mayor la frescura
"honestidad" ha de ser...
-De cintura para arriba
aplica el término "honrado"
y eres "honesto" pelado
cuando hacia abajo suscriba.
-Pues brindemos de una vez
por la bendita honradez,
y tratemos con frialdad
a la tibia honestidad.
xxx
Churrete