Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Los fusiles del alma
Ya todo dispuesto estaba
aquella tarde de lluvia,
donde lunas se ahogaban
en mi garganta de enjundia.
Oscura luce la muerte,
su viento corta hasta el alma,
los ecos llantos sufrientes,
los gritos voces sin calma.
Pájaros sin sol de pluma
los llevan al monte nardos,
y el verde paso rezuma
el odio hacia los bastardos.
Y cantan sobre sus lomos
canciones de una batalla,
que faltan guerras y codos,
verdugos que den la talla.
Húmeda estaba la tierra
de aromas entre el invierno;
por un alto, ¡hijo de perra!,
sentado sobre el infierno.
Se escucha la vil guadaña,
las frentes sudan la sangre;
bandera negra de España,
un tiro no quita el hambre.
Lo saben las golondrinas
que anidan los campanarios;
los nidos llenos de vida,
y en nichos vuestros rosarios.
Y sube del mal la anchura,
albores rojos y gualdos;
veneno de los reptiles
despierten en la textura
ovejas en sus rediles;
antídoto en los morados
renacen las almas puras;
con flores a sus fusiles
poetas son laureados.
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