Paz de las Marianas
Poeta recién llegado
Sigo al asecho de encontrar en algún vino
lo que busca tu boca si de hambre no hablamos ,
estoy pecando, y tu sin sentir lo que hacemos
porque al parecer es solo mío este gran deseo.
Me quedo tan sola jugando a ser tu Eva
que lastimo mis manos para hacer lo que sea,
y veo hermosas a esas heridas,
y ya no me duelen tus besos prestados.
Me quedo en la noche a coser los rasguños
que le dejo a mi alma cada vez que te extraño,
porque entiendo que el tiempo que robo de ti
es solo un enemigo de lo que pueda sentir.
Voy detrás tuyo saltando por tus huellas
siguiendo ese camino de rosas añejas,
devorándome todo lo que dejas
acumulo mi penas y un triste fracaso.
Me mira de lejos la justa cordura
que encuentra mis ojos un tanto cansados,
parece que lo que padezco no tiene cura
se llama deliro por haberte amado…
lo que busca tu boca si de hambre no hablamos ,
estoy pecando, y tu sin sentir lo que hacemos
porque al parecer es solo mío este gran deseo.
Me quedo tan sola jugando a ser tu Eva
que lastimo mis manos para hacer lo que sea,
y veo hermosas a esas heridas,
y ya no me duelen tus besos prestados.
Me quedo en la noche a coser los rasguños
que le dejo a mi alma cada vez que te extraño,
porque entiendo que el tiempo que robo de ti
es solo un enemigo de lo que pueda sentir.
Voy detrás tuyo saltando por tus huellas
siguiendo ese camino de rosas añejas,
devorándome todo lo que dejas
acumulo mi penas y un triste fracaso.
Me mira de lejos la justa cordura
que encuentra mis ojos un tanto cansados,
parece que lo que padezco no tiene cura
se llama deliro por haberte amado…
Última edición: