La teoria de los momentos perfectos.
Esta tarde llueve. Una lluvia refrescante, tranquila. Adornada de truenos aqui y alla, avisa, que llega para lavar calores inminentes y cercanos.
Esta tarde llueve, y es como un encuentro entre ardientes amantes, que luego de rodar en un frenesí de exitación descansan en un mar de sudor cómplice y relajante en un atardecer en borneo.
Esta tarde llueve y es un momento perfecto en mis 120 kilos de soledad. Estoy aca, recordando, y el recuerdo me permite conocer mas de mi y muchisimo mas de ti.
Esta tarde...
La conciencia me permite ser sincero. La sinceridad me permite ser veraz y la veracidad me permite ser terriblemente inmoral. Tus pechos, pequeños y dulces como datiles en la siesta de un oasis, acompasados a traves del poliester de mi camisa blanca. Tus labios, tu sonrisa, tu palabra: Ahora vas a poder sonreir cada vez que se reunan en esta sala.
Tus gruñidos, boca abajo mordisqueando esa almohada de gomaespuma, sucia de tantas babas pasadas y futuras, tu ronroneo felino, casi peligroso en la obscura y avanzada complicidad de la noche. PERFECTOS, como este momento de lluvia y soledad.
Esta tarde llueve amor. Y es tan perfecta, que lo que iba a ser una novela, luego un cuento, luego una fabula enseñadora de debilidades, solo se convierte en una sencilla licencia poetica de vos...
Esta tarde llueve, AMOR...
Esta tarde llueve. Una lluvia refrescante, tranquila. Adornada de truenos aqui y alla, avisa, que llega para lavar calores inminentes y cercanos.
Esta tarde llueve, y es como un encuentro entre ardientes amantes, que luego de rodar en un frenesí de exitación descansan en un mar de sudor cómplice y relajante en un atardecer en borneo.
Esta tarde llueve y es un momento perfecto en mis 120 kilos de soledad. Estoy aca, recordando, y el recuerdo me permite conocer mas de mi y muchisimo mas de ti.
Esta tarde...
La conciencia me permite ser sincero. La sinceridad me permite ser veraz y la veracidad me permite ser terriblemente inmoral. Tus pechos, pequeños y dulces como datiles en la siesta de un oasis, acompasados a traves del poliester de mi camisa blanca. Tus labios, tu sonrisa, tu palabra: Ahora vas a poder sonreir cada vez que se reunan en esta sala.
Tus gruñidos, boca abajo mordisqueando esa almohada de gomaespuma, sucia de tantas babas pasadas y futuras, tu ronroneo felino, casi peligroso en la obscura y avanzada complicidad de la noche. PERFECTOS, como este momento de lluvia y soledad.
Esta tarde llueve amor. Y es tan perfecta, que lo que iba a ser una novela, luego un cuento, luego una fabula enseñadora de debilidades, solo se convierte en una sencilla licencia poetica de vos...
Esta tarde llueve, AMOR...