Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
<span style="color:#800000;"><font size="3"><span style="font-family: 'book antiqua';"><strong>[video=youtube;Z7r7e6uGm1U]http://www.youtube.com/watch?v=Z7r7e6uGm1U[/video]
Haciéndose a la vela, este vendaval
mostró puño gris y nocturno,
las palabras danzaron los torbellinos
desde la garganta consumida de un dragón silente,
fueron escamoteadas por los dedos del tiempo,
con un simple movimiento absorto, lentamente.
El cenicero las vio partir y abrió su boca
para comerse las sobras del incendio.
Mientras la rodela de silencio fue atravesada
por un rayo, se mojaban las sombras
fardando a la lluvia su indeleble permanencia.
...ya no me asustan las tormentas, si las ausencias,
si la melancolía de los muebles,
protegidos por el sinfónico
estallido de las gotas al hacer círculos
en los techos, y yo ahí solo contribuyendo,
estático agitando mis pensamientos en una guerra
perdida ya hace tiempo.
Llueve y los relámpago se quedan con tantas fotos
del color y el sabor de este momento,
de fantasmas compañeros de adoquines
replegados en los charcos , bajo la penitencia
de faroles guardias de vigilias como látigos
abriéndole heridas a las horas, y yo aquí,
bajo la lluvia, seco, pero mojado de ti!
Haciéndose a la vela, este vendaval
mostró puño gris y nocturno,
las palabras danzaron los torbellinos
desde la garganta consumida de un dragón silente,
fueron escamoteadas por los dedos del tiempo,
con un simple movimiento absorto, lentamente.
El cenicero las vio partir y abrió su boca
para comerse las sobras del incendio.
Mientras la rodela de silencio fue atravesada
por un rayo, se mojaban las sombras
fardando a la lluvia su indeleble permanencia.
...ya no me asustan las tormentas, si las ausencias,
si la melancolía de los muebles,
protegidos por el sinfónico
estallido de las gotas al hacer círculos
en los techos, y yo ahí solo contribuyendo,
estático agitando mis pensamientos en una guerra
perdida ya hace tiempo.
Llueve y los relámpago se quedan con tantas fotos
del color y el sabor de este momento,
de fantasmas compañeros de adoquines
replegados en los charcos , bajo la penitencia
de faroles guardias de vigilias como látigos
abriéndole heridas a las horas, y yo aquí,
bajo la lluvia, seco, pero mojado de ti!
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