Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el mundo del amor.
Mágico sentimiento en silueta de cristal
que perdura en un panal de exquisita miel,
matices dibujando el paisaje celestial
que se encaja a la par de la razón.
Razón que divaga en hilos de sabiduría
en los lares del dolor, condicionando
al corazón a estabilizar la fluidez
en la transmigración del alma
y así guardar joyas encarnadas
en un cordel de razones
que dicten con luz de armiño
lo verosímil, injertando
en la plataforma de la pureza,
la esencia fecunda de la libertad
del amor.
Libertad del alma que busca
nutrir de esperanzas vivas
un reloj colgado en la imponente luna
que marque el ritmo de los latidos
de un corazón desnudo, pétreo,
en noches de estrellas sin luz.
¿ Existirá el perfecto amor humano ?
Incógnita que se aleja en silencio
en la piel de la nutria ciega
que yace absorta en el pantano
de un barco oxidado en el olvido.
Elizabeth Flores.
13 / 12 / 12
y así guardar joyas encarnadas
en un cordel de razones
que dicten con luz de armiño
lo verosímil, injertando
en la plataforma de la pureza,
la esencia fecunda de la libertad
del amor.
Libertad del alma que busca
nutrir de esperanzas vivas
un reloj colgado en la imponente luna
que marque el ritmo de los latidos
de un corazón desnudo, pétreo,
en noches de estrellas sin luz.
¿ Existirá el perfecto amor humano ?
Incógnita que se aleja en silencio
en la piel de la nutria ciega
que yace absorta en el pantano
de un barco oxidado en el olvido.
Elizabeth Flores.
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