Omnis
Poeta fiel al portal
Amor, juguete de niños grandes, fina daga cristalina con filo tan agudo,que no se divisa.
La agarró de su empuñadura tibia, más no quiso o quizás no pudo soltarla,
miró a la amada con ternura, derramando risas y besos por las llanuras.
Montó la yegua blanca, rajó las sabanas, rajó la inocencia,
clavó mil veces su carne, escuchando todos los cantos y los llantos
de la humanidad tibia.
La sangre se hizo miel de mil abejas reales, que bebió hasta el cansancio
hasta que le salió sutilmente por los poros, y pudo al final contemplar su piel
que estaba suave y brillante como escamas de sirenas.
La agarró de su empuñadura tibia, más no quiso o quizás no pudo soltarla,
miró a la amada con ternura, derramando risas y besos por las llanuras.
Montó la yegua blanca, rajó las sabanas, rajó la inocencia,
clavó mil veces su carne, escuchando todos los cantos y los llantos
de la humanidad tibia.
La sangre se hizo miel de mil abejas reales, que bebió hasta el cansancio
hasta que le salió sutilmente por los poros, y pudo al final contemplar su piel
que estaba suave y brillante como escamas de sirenas.
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