dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Álamos de la ribera por los que paseo
mi infinita soledad desde que se ha ido
hacia esa lluviosa región; ahora solo veo
la pertinaz llovizna sepulto en el olvido.
Decidle al viento que le lleve mi nombre,
que al rozar su cuerpo de mi amor le hable
para que sepa todo lo que sufre un hombre
cuando su amante corazón lacera un sable.
Mayestáticos erguís vuestras copas al cielo
vetustos dioses de alargada sombra umbría,
bajo vuestra copa quiero llorar mi duelo
hasta que regrese a mi corazón la alegría.
Que las aves que en vuestras ramas duermen
me alegren con sus trinos al llegar la mañana
y que sus cantos armoniosos sean el germen
que me devuelva su luminosa risa de campana.
Eladio Parreño Elías
7-Agosto-2012
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