Boddah
Poeta recién llegado
AULLIDO MENGUANTE
El lobo me tiene entre sus enormes fauces
ensangrentada, temerosa y diminuta.
Desnuda recorro colgando de su hocico
la travesía donde él mismo se adentra.
Me quedo entre las sombras frías
de una noche de luna brillante y asesina.
La luna siempre me ha engañado
Ella también sale de día.
La cueva del lobo es un útero en aborto
Cada minuto que pasa el lobo roe la piel,
escancia la sangre de mis venas
sobre sus colmillos finos.
Cada noche sueño con aquél que venga a matarlo.
Pero no vendrá. Él ya sabe que la luna no sale de noche
Y el sol a veces tiembla de día, y todo es falsedad.
Y yo yazco, tierno desperdicio de carne macilenta,
en medio de mi madre noche, buscando mi estrella sideral.
Espero, desespero, con esmero, deseo perecedero,
un rescate, un estoque, para el lobo infernal.
Pero el caballero no viene y miro las estrellas que me anuncian:
su amor está muerto, Gawain ya no vendrá .
El lobo me tiene entre sus enormes fauces
ensangrentada, temerosa y diminuta.
Desnuda recorro colgando de su hocico
la travesía donde él mismo se adentra.
Me quedo entre las sombras frías
de una noche de luna brillante y asesina.
La luna siempre me ha engañado
Ella también sale de día.
La cueva del lobo es un útero en aborto
Cada minuto que pasa el lobo roe la piel,
escancia la sangre de mis venas
sobre sus colmillos finos.
Cada noche sueño con aquél que venga a matarlo.
Pero no vendrá. Él ya sabe que la luna no sale de noche
Y el sol a veces tiembla de día, y todo es falsedad.
Y yo yazco, tierno desperdicio de carne macilenta,
en medio de mi madre noche, buscando mi estrella sideral.
Espero, desespero, con esmero, deseo perecedero,
un rescate, un estoque, para el lobo infernal.
Pero el caballero no viene y miro las estrellas que me anuncian:
su amor está muerto, Gawain ya no vendrá .
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