Títeres de niebla

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
¡No hay piedras vírgenes, amor!

El silencio es una arena movediza cuyo horizonte
se propaga como mandriles excitados, devorando una nación de flores.

Son los marineros con barbas de plata, marineros- monedas
que navegan por el mar de la pobreza
y nunca llegan a rescatar la niña de tu lengua.
Somos el cielo de una tarde aplastada, coagulado
sobre el pecho de tantos árboles sin culpa.
Hay piedras desnudas que se dirigen al carnaval de los ciegos
y aminoran la velocidad de su baile
cuando los cóndores se detienen entre tus pestañas para tomar rocío.
Y en los valles de tu vientre el caos. Como la luz de una farola
esa miopía incipiente que desdibuja el anclaje de cada caricia.
Me pesa el cobre de tus senos invadido por algas intemporales.
Resbalamos por las mejillas de esos pinos estrangulados,
momificados, envueltos en sabanas blancas empapadas con óleos de mirlo,
porque son labios las alas amputadas.
Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido.
 
Última edición:
¡No hay piedras vírgenes, amor!
El silencio es una arena movediza cuyo horizonte
se propaga como mandriles excitados, devorando una nación de flores.
Son los marineros con barbas de plata, marineros- monedas
que navegan por el mar de la pobreza
y nunca llegan a rescatar la niña de tu lengua.
Somos el cielo de una tarde aplastada, coagulado
sobre el pecho de tantos árboles sin culpa.
Hay piedras desnudas que se dirigen al carnaval de los ciegos
y aminoran la velocidad de su baile
cuando los cóndores se detienen entre tus pestañas para tomar rocío.
En las valles de tu vientre el caos como la luz de una farola
(esa miopía incipiente que desdibuja el anclaje de cada caricia).
Y el cobre de tus senos
invadido por algas intemporales.
Resbalamos uno en el otro, confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido.

Lo que sólo se ve con los ojos de no ver. Una delicia

Estrellas y abrazos
 
Imágenes potentes , con mucha tanto visual como por lo que transmiten . Impresiona el paisaje que dibujas con tanta profundidad , dando vida a lo que a veces parece no tenerla .
 
Me encanta amigo, tú destreza con la pluma para plasmar como lo haces, con ese léxico tan rico que pones en tus versos...un arazo
 
A veces nos sentimos así, como títeres manejados por la vida...Grandiosas imágenes, para unos versos bañados por la melancolía. Bellísimo poema. Toda mi admiración, querido amigo, y mis estrellas para tu mágica pluma y mis abrazos para ti.
 
Ayyyy, esas palabras dormidas, que a tus oídos no despiertan. Triste esperar ver el sol bajo la espesa niebla. Todo se hace eterno. Hasta se le dan vida a rabiosos poemas. Espero que todo sea inspiración de tu arte.
Dicen que año nuevo vida nueva. ¡A verrrr, averrr!
¡Que sea pronto le encargo a tus musas Marius!
Saludos y estrellas amigo.
Vidal
 
Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido. Excelentes versos querido poeta. Títeres de niebla que se confunden con los despojos de sueños inacanzables, silencios que se quedan en el eco del recuerdo. Placer leerte amigo. Besos...
 
¡No hay piedras vírgenes, amor!

El silencio es una arena movediza cuyo horizonte
se propaga como mandriles excitados, devorando una nación de flores.

Son los marineros con barbas de plata, marineros- monedas
que navegan por el mar de la pobreza
y nunca llegan a rescatar la niña de tu lengua.
Somos el cielo de una tarde aplastada, coagulado
sobre el pecho de tantos árboles sin culpa.
Hay piedras desnudas que se dirigen al carnaval de los ciegos
y aminoran la velocidad de su baile
cuando los cóndores se detienen entre tus pestañas para tomar rocío.
Y en los valles de tu vientre el caos. Como la luz de una farola
esa miopía incipiente que desdibuja el anclaje de cada caricia.
Me pesa el cobre de tus senos invadido por algas intemporales.
Resbalamos por las mejillas de esos pinos estrangulados,
momificados, envueltos en sabanas blancas empapadas con óleos de mirlo,
porque son labios las alas amputadas.
Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido.

En lo vital sentirse marioneta que abarca impresiones sufragadas por una
melancolia concava, dueña de licores hechizados. felicidades. luzyabsenta
 
Hermoso poder disfrutar de tu mundo querido amigo, gracias por regalar tu creatividad y permitirme navegar en divinas imagenes, todo mi cariño y admiración, estrellitas de mis mares y bendiciones.
 
¡No hay piedras vírgenes, amor!

El silencio es una arena movediza cuyo horizonte
se propaga como mandriles excitados, devorando una nación de flores.

Son los marineros con barbas de plata, marineros- monedas
que navegan por el mar de la pobreza
y nunca llegan a rescatar la niña de tu lengua.
Somos el cielo de una tarde aplastada, coagulado
sobre el pecho de tantos árboles sin culpa.
Hay piedras desnudas que se dirigen al carnaval de los ciegos
y aminoran la velocidad de su baile
cuando los cóndores se detienen entre tus pestañas para tomar rocío.
Y en los valles de tu vientre el caos. Como la luz de una farola
esa miopía incipiente que desdibuja el anclaje de cada caricia.
Me pesa el cobre de tus senos invadido por algas intemporales.
Resbalamos por las mejillas de esos pinos estrangulados,
momificados, envueltos en sabanas blancas empapadas con óleos de mirlo,
porque son labios las alas amputadas.
Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido.

Prisionero inocente
Te felicito por esta poesía extraordinaria.
Nada más que decir.
Un abrazo del tamaño de mis alas.
Ana
 
Es aplastante el desencanto y hasta el hastió que entiendo en tu poema, Marius. Es estar en el suelo con los brazos hundidos sin tener la esperanza de poder volver a levantarlos; por lo que envuelve tu entorno, y por lo que vive dentro.

Simplemente tu forma de escribir es bella, y el dolor que destila, una hermosa obra de arte.
Todos mis incondicionales cariños y admiración para ti.
Un fuerte abrazo.
 
¡No hay piedras vírgenes, amor!

El silencio es una arena movediza cuyo horizonte
se propaga como mandriles excitados, devorando una nación de flores.

Son los marineros con barbas de plata, marineros- monedas
que navegan por el mar de la pobreza
y nunca llegan a rescatar la niña de tu lengua.
Somos el cielo de una tarde aplastada, coagulado
sobre el pecho de tantos árboles sin culpa.
Hay piedras desnudas que se dirigen al carnaval de los ciegos
y aminoran la velocidad de su baile
cuando los cóndores se detienen entre tus pestañas para tomar rocío.
Y en los valles de tu vientre el caos. Como la luz de una farola
esa miopía incipiente que desdibuja el anclaje de cada caricia.
Me pesa el cobre de tus senos invadido por algas intemporales.
Resbalamos por las mejillas de esos pinos estrangulados,
momificados, envueltos en sabanas blancas empapadas con óleos de mirlo,
porque son labios las alas amputadas.
Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido.

Una belleza extraordinaria, siempre genial en todo lo que haces. Un poema excelso que nos lleva a un paisaje nostálgico con tan bellas imagenes. gracias por el regalo de tus letras amigo, un abrazote.
 
"Confluimos como títeres de niebla
manejados por las manos del olvido."


Un cierre maravilloso para un poema increíble, es una fiesta de imágenes.
Qué gusto leerte!

Abrazo y mis felicitaciones.

-cass-
 

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