​502.La realidad del poeta
El poeta persigue una musa furtiva
pero sólo consigue una trova cautiva.
¿Ha perdido sus dotes... o quizá inspiración?
Una lágrima brota de sus ojos cansados,
de su pluma se escapan unos versos forzados
y su alma se viste con un negro crespón.
¿Qué le pasa al poeta, que no puede escribir?
La respuesta es terrible: "¡Ya no sé qué decir"!
Arrojando la pluma se oscurece su vista:
No le queda el empuje de momentos pasados,
y en sus folios vacíos de poemas logrados
se resienten sus sueños de rapsoda y de artista.
En su rostro acerado se dibuja una mueca
expresión de amargura, de bufón, de muñeca.
¿Qué te pasa, poeta? ¿Es que no eres feliz?
El poeta se dice mientras mira al espejo:
"¡De poeta yo tengo tan solo un reflejo,
un banal decorado, un ligero barniz!".
xxx
Churrete
Última edición: