​666. Sombras
No lo siento ni lo olvido.
Tan solo sé que esta ahí,
acechando como la raposa al gorrión
que ha dejado de cantar,
que desciende de la copa de su árbol
y se posa en el prado porque ha visto un gusano.
También el gorrión acecha.
Me giro lentamente
y descubro una sombra furtiva...
Es ella que me espía y se esconde.
No quiere que la descubra,
pero no la olvido... aunque tampoco la siento.
Y frente suda perlas de escarcha.
¡Adios a todos... me estoy yendo!
xxx
Churrete