[TABLE="width: 750"]
[TR]
[TD]Se nos abren las puertas del sendero
silentes por semanas de vagancia,
rompiendo los museos y la estancia
al tocar las canciones del cordero.
Y se estaba atrapado en el madero
oliendo de la musa su fragancia
dejando testimonio de constancia
en su canto y su danza con pandero.
Imitando a tu sátiro coloso
se dieron las palabras con premura,
en cortejo bribón y escandaloso
pintando con colores de ternura
la mejor partitura del goloso,
que vive de esperar a su criatura.
[/TD]
[TD]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
[TR]
[TD]Se nos abren las puertas del sendero
silentes por semanas de vagancia,
rompiendo los museos y la estancia
al tocar las canciones del cordero.
Y se estaba atrapado en el madero
oliendo de la musa su fragancia
dejando testimonio de constancia
en su canto y su danza con pandero.
Imitando a tu sátiro coloso
se dieron las palabras con premura,
en cortejo bribón y escandaloso
pintando con colores de ternura
la mejor partitura del goloso,
que vive de esperar a su criatura.
[/TD]
[TD]
[/TD]
[/TR]
[/TABLE]
Última edición: