Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te extraño.
Te busco en cada helecho de mi jardín,
no te encuentro y en mi corazón
se abre una herida que nadie curará
y mis ojos se ciegan como noche en tinieblas
porque solo saben ver tu paisaje, tus ojos,
el aroma de mi esencia se esfuma hacia la nada
como se esfuma el perfume de un frasco vencido.
Mis labios no quieren pronunciar ningún sonido
y junto a las hojas secas del árbol caído
se mutilan agrietandose hasta sangrar,
trágica tu ausencia que trauma mis sentidos
y mis esperanzas se hunden como el mísero mendigo
que es atropellado por la injusticia de la vida.
Igual que la mariposa posa sus alas en el filo
de venenosos dardos, y se aplega en su dolor, desfalleciendo.
Te busco en el baúl aquel, que me regalaste
en mi cumpleaños
y encuentro algo de ti.
¡Una carta!
Antiquísima, se borraron las letras grabadas,
como se borra una esperanza en el féretro del destino,
como se escapa la arena entre mis dedos
en la playa que un día fue nuestro refugio.
Solo quedan los recuerdos y el sabor a hiel,
que se cruzan en el más cruel dolor del alma.
No podré reprimir mis sentimientos,
no podré cortar las alas de la libélula que se posa
en mi frente arañándola,
no podré sanar la herida hasta que duerma en tu pecho.
La nostalgia, el insomnio y la soledad serán
un letargo en los lazos de mi aturdido corazón.
y mi sentido de lógica se enreda en desatino
porque sin ti. Una lágrima burlará mis sueños..
Elizabeth Flores.
29 / 01 / 13
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