En mi silencio, ahí estabas
En mi silencio, sentí tu alma
Me miraste a los ojos,
tus manos las acercaste a mi rostro,
tus dedos se deslizaron suaves secando
mis lágrimas, tus brazos me rodearon,
me apretaste a tu pecho, tu corazón
latía con fuerza, quería en cada
latido decirme que ahí estabas.
Tu voz llego a mis oídos
como una suave brisa, me refugie
en la calma de tu abrazo,
las caricias de tus manos
haciendo surcos en mi cabello,
Consuelo de un ángel sentí en la piel.
Vi tus gestos, sentí tu amor,
capaz de tomar el dolor, ese
cual acero fundido era y volcarlo
en si, dispuesto abrir su pecho,
desgarrar su corazón y entregármelo
para que el sufrimiento desaparezca
de mi ser, deseando limpiar mi alma
del padecimiento con su propia vida
Ángel mío sentí cada instante tu presencia, tus palabras envolvían mi cuerpo siendo cuna para mi alma, otorgándome el refugio, la calma, el consuelo y tu amor. Me acompañas en todo momento siendo un soplo de vida dándome fuerza para esta travesía Gracias por sujetarme de la mano Te Amo RENÉ
Tu chiquilla mimada...