INVASIÓN (semi corona de sonetos)

Orfelunio

Poeta veterano en el portal
INVASIÓN
semi corona de sonetos

Soneto madre

De parís no te dije que te fueras
por estar en el duelo tu presencia,
que de Francia el revés es conveniencia
de quedarte afincado sin que mueras.

No te fuiste, y quedaste con cualquieras
recogido el francés por excedencia,
enseñando a la lengua en virulencia
aprender ¡Oh lalá! sin que lo quieras.

Si monsieur me permite la agonía,
si la femme se ofende con mi don,
yo seré de l'enfant servil garçón;

de la vie, la vie en rose es lo que había,
y por ere en que rima la ere atada
si me voy de parís es por la espada.

Soneto 1

De parís no te dije que te fueras
ni del norte nos vino el frío Abel,
que a Caín lo sedujo el cascabel,
y a la femme rendidas primaveras.

La dama que no estuvo con quimeras
del cielo cuando el paso duda fiel,
pausada debe estar untando miel
la que anda en el dulzor de las banderas.

Me dices que la marcha está presente
andando sin cesar por melancólico;
perece todo el ángel de un católico

al canto de otro vivo diferente,
y dios es verde azul con trasparencia
por estar en el duelo tu presencia.

Soneto 2

Por estar en el duelo tu presencia
y no tener manzanas en el huerto
presumo del saber que está en el muerto
dejando a tu partida condolencia.

Me persigue animosa la elegancia
de la extraña razón que da el desierto,
lo que tanto acomoda al bien despierto
mantener el bolsillo y la ganancia.

Por el sueño morimos cada día
y en el sueño en que andamos cada herencia,
en la noche excluyó a la fantasía.

Lo lejano tan cerca es apariencia
y no presto del din ni la valía,
que de Francia el revés es conveniencia.

Soneto 3

Que de Francia el revés es conveniencia
y hacinar acumula mucha grasa,
retenido el amor se sufre y pasa,
desprendido se entrega a la solvencia.

De un amigo que tuve, con sentencia,
lo detuve en la pira que me abrasa,
sin poder defender lo que es escasa
la frontera que llega a la inocencia.

La vaca pirenaica por la suiza
se va del pirineo catalán,
por la macabra hispánica sabrán

que Aragón fue Agustina y mona lisa;
medio muerto en el cándido que vieras
de quedarte afincado sin que mueras.

Soneto 4

De quedarte afincado sin que mueras
tu motivo es de vida lo tocayo,
que la daba la muerte que no callo
la batalla en volver por otras tierras.

En el Louvre que estuve fueron meras
las pinturas rendidas dos de mayo;
ni un gitano cantó por ser un payo
ni un francés sin mambrú se fue a las guerras.

Catedral que en el gótico me tienes
por mirar a las cimas lagoteras,
de las madres vestales, la María,

es la gran Notre Dame en combinados,
que empeñándose fin de la osadía
no te fuiste y quedaste con cualquieras.

Soneto 5

No te fuiste y quedaste con cualquieras
que un imperio por ser napoleón
no se mesa por Paris sin ver León
ni los valles ronceros con sus fieras.

Si Manfredo no quiso en sus maneras
atenerse a la noble comunión,
es por fe que en la única razón
da un imperio en Sicilias de rameras.

Si por castilla vino el sabio décimo,
y de Aragón un Jaume tan donoso,
no hay galón que nos valga la eminencia

al valor que es de franco dolo pésimo,
y voraz no se sacia proceloso
recogido el francés por excedencia.

Soneto 6

Recogido el francés por excedencia
y atado Camelot a la princesa
quiso Arturo al hacer redonda mesa
una orgía de espada omnipotencia.

Por los godos al punto van conciencia
los mayores destinos a la inversa,
que un inglés castellano sólo es persa,
y tanto oriente son por la Valencia.

Ni Mallorca de isla se salvó
de la lengua estatuaria de los fueros,
que imponiéndose peso sin clemencia,

a los moros nativos se arrasó,
con la cruz en papados de tinteros
enseñando a la lengua en virulencia.

Soneto 7

Enseñando a la lengua en virulencia
se olvida de la madre la mamada,
por la santa dación que conquistada
ofrece a dios la mucha prepotencia.

Si se revuelve el mundo en competencia
y no tiene la lámpara alumbrada,
se debe al alto triunfo en la escalada
con el hierro clavado en complacencia.

Los cánticos llenaron de oraciones
mezquitas por el mar mediterráneo;
un orar al cantar en que destierras

los siglos de una fe que está en sermones,
a humanos que murieron por el cráneo
de aprender ¡Oh lalá! sin que lo quieras.
 
Última edición:
INVASIÓN
semi corona de sonetos

Soneto madre

De parís no te dije que te fueras
por estar en el duelo tu presencia,
que de Francia el revés es conveniencia
de quedarte afincado sin que mueras.

No te fuiste, y quedaste con cualquieras
recogido el francés por excedencia,
enseñando a la lengua en virulencia
aprender ¡Oh lalá! sin que lo quieras.

Si monsieur me permite la agonía,
si la femme se ofende con mi don,
yo seré de l'enfant servil garçón;

de la vie, la vie en rose es lo que había,
y por ere en que rima la ere atada
si me voy de parís es por la espada.

Soneto 1

De parís no te dije que te fueras
ni del norte nos vino el frío Abel,
que a Caín lo sedujo el cascabel,
y a la femme rendidas primaveras.

La dama que no estuvo con quimeras
del cielo cuando el paso duda fiel,
pausada debe estar untando miel
la que anda en el dulzor de las banderas.

Me dices que la marcha está presente
andando sin cesar por melancólico;
perece todo el ángel de un católico

al canto de otro vivo diferente,
y dios es verde azul con trasparencia
por estar en el duelo tu presencia.

Soneto 2

Por estar en el duelo tu presencia
y no tener manzanas en el huerto
presumo del saber que está en el muerto
dejando a tu partida condolencia.

Me persigue animosa la elegancia
de la extraña razón que da el desierto,
lo que tanto acomoda al bien despierto
mantener el bolsillo y la ganancia.

Por el sueño morimos cada día
y en el sueño en que andamos cada herencia,
en la noche excluyó a la fantasía.

Lo lejano tan cerca es apariencia
y no presto del din ni la valía,
que de Francia el revés es conveniencia.

Soneto 3

Que de Francia el revés es conveniencia
y hacinar acumula mucha grasa,
retenido el amor se sufre y pasa,
desprendido se entrega a la solvencia.

De un amigo que tuve, con sentencia,
lo detuve en la pira que me abrasa,
sin poder defender lo que es escasa
la frontera que llega a la inocencia.

La vaca pirenaica por la suiza
se va del pirineo catalán,
por la macabra hispánica sabrán

que Aragón fue Agustina y mona lisa;
medio muerto en el cándido que vieras
de quedarte afincado sin que mueras.

Soneto 4

De quedarte afincado sin que mueras
tu motivo es de vida lo tocayo,
que la daba la muerte que no callo
la batalla en volver por otras tierras.

En el Louvre que estuve fueron meras
las pinturas rendidas dos de mayo;
ni un gitano cantó por ser un payo
ni un francés sin mambrú se fue a las guerras.

Catedral que en el gótico me tienes
por mirar a las cimas lagoteras,
de las madres vestales, la María,

es la gran Notre Dame en combinados,
que empeñándose fin de la osadía
no te fuiste y quedaste con cualquieras.

Soneto 5

No te fuiste y quedaste con cualquieras
que un imperio por ser napoleón
no se mesa por Paris sin ver León
ni los valles ronceros con sus fieras.

Si Manfredo no quiso en sus maneras
atenerse a la noble comunión,
es por fe que en la única razón
da un imperio en Sicilias de rameras.

Si por castilla vino el sabio décimo,
y de Aragón un Jaume tan donoso,
no hay galón que nos valga la eminencia

al valor que es de franco dolo pésimo,
y voraz no se sacia proceloso
recogido el francés por excedencia.

Soneto 6

Recogido el francés por excedencia
y atado Camelot a la princesa
quiso Arturo al hacer redonda mesa
una orgía de espada omnipotencia.

Por los godos al punto van conciencia
los mayores destinos a la inversa,
que un inglés castellano sólo es persa,
y tanto oriente son por la Valencia.

Ni Mallorca de isla se salvó
de la lengua estatuaria de los fueros,
que imponiéndose peso sin clemencia,

a los moros nativos se arrasó,
con la cruz en papados de tinteros
enseñando a la lengua en virulencia.

Soneto 7

Enseñando a la lengua en virulencia
se olvida de la madre la mamada,
por la santa dación que conquistada
ofrece a dios la mucha prepotencia.

Si se revuelve el mundo en competencia
y no tiene la lámpara alumbrada,
se debe al alto triunfo en la escalada
con el hierro clavado en complacencia.

Los cánticos llenaron de oraciones
mezquitas por el mar mediterráneo;
un orar al cantar en que destierras

los siglos de una fe que está en sermones,
a humanos que murieron por el cráneo
de aprender ¡Oh lalá! sin que lo quieras.



Gran trabajo estos siete sonetos que recorren parte de la historia y van enlazándose como eslabones de poesía.
 
Bellísimo ramillete de versos en cada uno de tus sonetos. La musicalidad de tus letras dejan danzando los pensamientos e imaginando lo bien que se siente describir tan hermosamente los sentimientos. Aplausos, saludos, estrellas, repu y un fuerte abrazo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba