jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
lo primero es no respirar
por más ganas que sientas de volver a hacerlo
por más nostalgia y querencia del aire que pueda
llegar a sobrevenirte en un momento dado
mantente reacio a dejar pasar el oxígeno
hacia las cámaras vacías de tus pulmones
y si crees que no lo soportarás
mejor no te mueras
porque morirse no admite esa clase de titubeos
lo segundo es no abrir los ojos
tampoco es difícil
¿no te moriste porque ya estabas harto
de ver cada día a esa bruja de tu mujer
tus compañeros del trabajo
tu suegra
tus estúpidos y engreídos hijos adolescentes?
bueno, pues ahí están todos ellos
atiborrándose de café y pastelillos
acercándose a echar un vistazo dentro del ataúd
comentando "parece que sólo estuviese dormido"
y el clásico "aún tenía mucho que vivir"
¡si supieran!
además no se te ocurra moverte
ni siquiera un dedo
ni siquiera la uña del índice para rascarte la pierna
o una sola pestaña
ni empieces a ponerte a recordar
esa última noche con tu amante
las cosas que ella te hizo
cómo colocó la pierna en el filo de la ventana
porque un bulto en la bragueta se supone
que ya no le aparece a un muerto
no olvides comer algo antes de morirte
sólo un bocadillo
y no tomar demasiada agua
la cosa es aguantar la facha durante esa noche en el velatorio
conservar el aplomo y cierta actitud distante
como si fuera otro y no tú quien está allí tendido
que no descubran la farsa
que se queden sin sospechar
hasta que por fin ya estés en el agujero
lejos de la mirada de incómodos testigos
libre para entregarte sin freno a los espasmos de esa risa loca
el cosquilleo que causa en el estómago y las plantas de los pies
la proliferación de los gusanos
por más ganas que sientas de volver a hacerlo
por más nostalgia y querencia del aire que pueda
llegar a sobrevenirte en un momento dado
mantente reacio a dejar pasar el oxígeno
hacia las cámaras vacías de tus pulmones
y si crees que no lo soportarás
mejor no te mueras
porque morirse no admite esa clase de titubeos
lo segundo es no abrir los ojos
tampoco es difícil
¿no te moriste porque ya estabas harto
de ver cada día a esa bruja de tu mujer
tus compañeros del trabajo
tu suegra
tus estúpidos y engreídos hijos adolescentes?
bueno, pues ahí están todos ellos
atiborrándose de café y pastelillos
acercándose a echar un vistazo dentro del ataúd
comentando "parece que sólo estuviese dormido"
y el clásico "aún tenía mucho que vivir"
¡si supieran!
además no se te ocurra moverte
ni siquiera un dedo
ni siquiera la uña del índice para rascarte la pierna
o una sola pestaña
ni empieces a ponerte a recordar
esa última noche con tu amante
las cosas que ella te hizo
cómo colocó la pierna en el filo de la ventana
porque un bulto en la bragueta se supone
que ya no le aparece a un muerto
no olvides comer algo antes de morirte
sólo un bocadillo
y no tomar demasiada agua
la cosa es aguantar la facha durante esa noche en el velatorio
conservar el aplomo y cierta actitud distante
como si fuera otro y no tú quien está allí tendido
que no descubran la farsa
que se queden sin sospechar
hasta que por fin ya estés en el agujero
lejos de la mirada de incómodos testigos
libre para entregarte sin freno a los espasmos de esa risa loca
el cosquilleo que causa en el estómago y las plantas de los pies
la proliferación de los gusanos
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