salerin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si alguna vez...
No te digo "te quiero",
quítame la voz
para que de mi silencio
salgan silencios nuevos
que solo tú puedas oir.
Si alguna vez...
no te doy un beso,
quítame la boca.
Llévatela, guárdala
junto al recuerdo
de mi último beso en el tuyo.
Si alguna vez...
No te acaricio
quítame las manos.
Quémalas
para que no pueda regalar a nadie
esperanzas de caricias.
Si alguna vez...
no te abrazo,
quítame los brazos
para que sólo pueda sentir
tu alejado vacío,
inmenso y árido de nadas.
Si alguna vez...
No te miro
arráncame los ojos
y después entierralos, cerrados, en tu ojos
y no los riegues con lágrimas
para que muera mi mirada
en la belleza umbría de los tuyos.
Si alguna vez...
Mi cuerpo no te desea,
despégalo, rómpelo, trízalo.
Córtalo pieza a pieza.
Hazlo estallar en pedazos de carne dolorida
y vuelve a pegarlo con tu sangre
para que sea tu sangre
mi sangre enardecida,
para que sea tuya mi carne amanecida.
Si alguna vez...
Te olvido
Apuñálame el alma con la pena.
Golpéala, para apretar en mí tu dolor.
Pulsa mis cuerdas para volver a ser
notas sonoras en mi pecho.
Pero... sólo si alguna vez.
Sólo.
No te digo "te quiero",
quítame la voz
para que de mi silencio
salgan silencios nuevos
que solo tú puedas oir.
Si alguna vez...
no te doy un beso,
quítame la boca.
Llévatela, guárdala
junto al recuerdo
de mi último beso en el tuyo.
Si alguna vez...
No te acaricio
quítame las manos.
Quémalas
para que no pueda regalar a nadie
esperanzas de caricias.
Si alguna vez...
no te abrazo,
quítame los brazos
para que sólo pueda sentir
tu alejado vacío,
inmenso y árido de nadas.
Si alguna vez...
No te miro
arráncame los ojos
y después entierralos, cerrados, en tu ojos
y no los riegues con lágrimas
para que muera mi mirada
en la belleza umbría de los tuyos.
Si alguna vez...
Mi cuerpo no te desea,
despégalo, rómpelo, trízalo.
Córtalo pieza a pieza.
Hazlo estallar en pedazos de carne dolorida
y vuelve a pegarlo con tu sangre
para que sea tu sangre
mi sangre enardecida,
para que sea tuya mi carne amanecida.
Si alguna vez...
Te olvido
Apuñálame el alma con la pena.
Golpéala, para apretar en mí tu dolor.
Pulsa mis cuerdas para volver a ser
notas sonoras en mi pecho.
Pero... sólo si alguna vez.
Sólo.
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