Franco Harris
Poeta recién llegado
Me llega tu música desde lejos,
Suena de día y de noche esa tonada
Y me reprochan infames espejos
La cara de quien fuera mi amada
De ojos melodiosos y pupilas bailarinas,
Entre cantos peligrosos y cosquillas saltarinas.
Canto de años restando alegrías
Y ese ritmo en el pecho, percusiones de agonías.
No es la misma pieza que componía,
Varias notas han cambiado ahora
Ni el tempo ni el compás mejora
Por el contrario, un silencio se interponía.
No es el pentagrama de la soledad
Donde una vez escribí esta canción,
No es la pauta que dejo la iniquidad
El día que intérprete la emoción...
Es el registro de amplio espectro
Que tu voz resonó en mi interior
En aquel momento que sentiste inferior
De la última canción en la que ahora te encuentro.
Y enamorado creí que eras el centro
En un teatro vacío y sin remordimiento.
Suena de día y de noche esa tonada
Y me reprochan infames espejos
La cara de quien fuera mi amada
De ojos melodiosos y pupilas bailarinas,
Entre cantos peligrosos y cosquillas saltarinas.
Canto de años restando alegrías
Y ese ritmo en el pecho, percusiones de agonías.
No es la misma pieza que componía,
Varias notas han cambiado ahora
Ni el tempo ni el compás mejora
Por el contrario, un silencio se interponía.
No es el pentagrama de la soledad
Donde una vez escribí esta canción,
No es la pauta que dejo la iniquidad
El día que intérprete la emoción...
Es el registro de amplio espectro
Que tu voz resonó en mi interior
En aquel momento que sentiste inferior
De la última canción en la que ahora te encuentro.
Y enamorado creí que eras el centro
En un teatro vacío y sin remordimiento.