Creemos pues un universo nuevo
un pedestal, un trono, un aire que de alas
a la necesidad de comprendernos,
un resquicio una esquina,
hagamos confluir nuestras corrientes
a la necesidad de mantenernos,
unamonos al lecho fluvial
que transporta las caricias y los besos.
Creemos pues, esa cordialidad
tan necesaria y util
que da la paz al alma,
que nos mantiene unidos,
seamos el principio en los colores
de esta hermosa paleta, que se crea
en cada primavera, en sus inicios,
volemos con la brisa
que pasa entre los juncos,
por la rivera misma de la vida
donde nos conocimos.
Crucemos el dintel que hay a la entrada
del nuevo amanecer primaveresco,
oigamos el murmullo de las flores
el cantar refrescante de los juncos,
crezcamos junto a nardos y amapolas
besando la melena de los trigos.
un pedestal, un trono, un aire que de alas
a la necesidad de comprendernos,
un resquicio una esquina,
hagamos confluir nuestras corrientes
a la necesidad de mantenernos,
unamonos al lecho fluvial
que transporta las caricias y los besos.
Creemos pues, esa cordialidad
tan necesaria y util
que da la paz al alma,
que nos mantiene unidos,
seamos el principio en los colores
de esta hermosa paleta, que se crea
en cada primavera, en sus inicios,
volemos con la brisa
que pasa entre los juncos,
por la rivera misma de la vida
donde nos conocimos.
Crucemos el dintel que hay a la entrada
del nuevo amanecer primaveresco,
oigamos el murmullo de las flores
el cantar refrescante de los juncos,
crezcamos junto a nardos y amapolas
besando la melena de los trigos.