perico
Poeta recién llegado
Enfermo de amor me hallo
que no un enfermo cualquiera;
tengo enfermo el corazón,
pero sana la cabeza.
Vino el peor de los males
de una infección tan pequeña
tan insolente y bonita
que nadie pensó que fuera
fulminante como el hambre
pesada como la tierra,
cautivadora cual fuego
bailando sobre su hoguera
o como huracán sediento,
con su indefinible fuerza.
Me inundó el amor rebelde
abriendo su cálida puerta,
sumiendo su falsa paz
mi alma en su propia guerra.
que no un enfermo cualquiera;
tengo enfermo el corazón,
pero sana la cabeza.
Vino el peor de los males
de una infección tan pequeña
tan insolente y bonita
que nadie pensó que fuera
fulminante como el hambre
pesada como la tierra,
cautivadora cual fuego
bailando sobre su hoguera
o como huracán sediento,
con su indefinible fuerza.
Me inundó el amor rebelde
abriendo su cálida puerta,
sumiendo su falsa paz
mi alma en su propia guerra.
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