Si nos reservamos para las cosas posibles,
no perdemos el tiempo en pedir
lo que ya sabemos que nos van a negar.
Es que así somos de imposibles
que no miramos sobre la razón,
es por eso que el alma se lapida.
'¿ Quién es culpable?
Quién sueña con castillos en el aire.
Quién cree que la cigueña baja a dejar los bebés.
Si usaramos la razón, sería más fácil el transitar por la vida.
Hermosa reflexión.
Placer leerte.
Abrazos...