MAR.12.- Maldita poesía
Maldita poesía que obsesionas,
que finges con tus mañas juguetonas
los besos del amor de una querida
que pronto se convierten en traición
llagando, miserable, el corazón
de aquél que te donó su muerte en vida.
Ansiosa de belleza y de ternura,
de amor, de sutileza y de dulzura,
pretendes de este humilde trovador
el éxito que siempre se le niega.
Y yo perezco envuelto en la refriega
buscando iluminar tu resplandor.
Observo tu mirada despectiva,
el alma -sin embargo- está cautiva.
Tu verso ya es fatal necesidad
que rige mis destinos con su esencia
y anima con descaro mi inconsciencia:
-¡La luz apagará tu oscuridad!-
Y escucho tu mensaje y me desvelo
carente de ese lírico consuelo
que lleve tu inocencia hasta el altar.
Llorando de impotencia te maldigo:
¿Por qué con tanta saña este castigo?
Palabras... ¡Qué difícil de encontrar!
--..--
Churrete
Maldita poesía que obsesionas,
que finges con tus mañas juguetonas
los besos del amor de una querida
que pronto se convierten en traición
llagando, miserable, el corazón
de aquél que te donó su muerte en vida.
Ansiosa de belleza y de ternura,
de amor, de sutileza y de dulzura,
pretendes de este humilde trovador
el éxito que siempre se le niega.
Y yo perezco envuelto en la refriega
buscando iluminar tu resplandor.
Observo tu mirada despectiva,
el alma -sin embargo- está cautiva.
Tu verso ya es fatal necesidad
que rige mis destinos con su esencia
y anima con descaro mi inconsciencia:
-¡La luz apagará tu oscuridad!-
Y escucho tu mensaje y me desvelo
carente de ese lírico consuelo
que lleve tu inocencia hasta el altar.
Llorando de impotencia te maldigo:
¿Por qué con tanta saña este castigo?
Palabras... ¡Qué difícil de encontrar!
--..--
Churrete