uncubalibre
Poeta fiel al portal
A veces, desde adentro y encriptada,
brota, perezosamente,
la lucha solitaria de mi despertar.
Me ve como ella quiere
(no como indica el paso del tiempo)
con sus ojos de oráculo:
en el torrente de los minutos
y en lo empinado de los arabescos.
A veces, se desliza en la rutina,
desentona en los himnos calculados
y transforma lo cotidiano en algo nuevo.
Aguarda en la sombra, inefable,
(como una memoria recurrente, una obsesión)
rellenando huecos y erróneos
con sonrisas que brillan en los labios
y canciones que desparraman fiestas.
A veces, posee la misma dirección del viento,
o se transforma en un manantial
para que no tenga que beber de mi propio llanto.
Traza su estrategia en mis sueños
(en mi almohada que ha sido alas)
porque sabe que la noche es maga con sus discípulos.
Despierta alguien que se despierta en mí.
brota, perezosamente,
la lucha solitaria de mi despertar.
Me ve como ella quiere
(no como indica el paso del tiempo)
con sus ojos de oráculo:
en el torrente de los minutos
y en lo empinado de los arabescos.
A veces, se desliza en la rutina,
desentona en los himnos calculados
y transforma lo cotidiano en algo nuevo.
Aguarda en la sombra, inefable,
(como una memoria recurrente, una obsesión)
rellenando huecos y erróneos
con sonrisas que brillan en los labios
y canciones que desparraman fiestas.
A veces, posee la misma dirección del viento,
o se transforma en un manantial
para que no tenga que beber de mi propio llanto.
Traza su estrategia en mis sueños
(en mi almohada que ha sido alas)
porque sabe que la noche es maga con sus discípulos.
Despierta alguien que se despierta en mí.