Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Menú de luna
Hoy la luna está rara,
tiene en la cara una extraña rareza.
Observa a un hombre que mide su paso...
No tiene luna, ni pies ni cabeza.
Como nube que misteriosa ondula
invisible y espeso su presente,
debieron ser los pensamientos vivos
porque muerto a la luna llego siempre.
Un garbanzo puso ella,
un garbanzo puse yo;
dos garbanzos son Manuela,
un comer para los dos.
Uno se come uno...
Ningún garbanzo quedó.
La cazuela está vacía
toda llena del amor.
Comeremos otro día
el asado de león,
la jirafa está podrida
y ese toro es un ladrón.
Van las patas de gallina
solas, solas sin el gallo,
y hay conejos de delicia
y serpientes piel de sapo.
El menú no concedía
ninguna tregua al humano,
que en la carta yo leía:
costillas de Adán humado,
fruta salvaje de Evas sin vagina
y turmas de beato con su rabo.
Hoy la luna está rara.
¿Qué habrá comido la luna...?
Muertos que miran su cara,
trotes de machos adultos,
niños y frutos del ama.
Hoy la luna está rara,
tiene en la cara una extraña rareza.
Observa a un hombre que mide su paso...
No tiene luna, ni pies ni cabeza.
Como nube que misteriosa ondula
invisible y espeso su presente,
debieron ser los pensamientos vivos
porque muerto a la luna llego siempre.
Un garbanzo puso ella,
un garbanzo puse yo;
dos garbanzos son Manuela,
un comer para los dos.
Uno se come uno...
Ningún garbanzo quedó.
La cazuela está vacía
toda llena del amor.
Comeremos otro día
el asado de león,
la jirafa está podrida
y ese toro es un ladrón.
Van las patas de gallina
solas, solas sin el gallo,
y hay conejos de delicia
y serpientes piel de sapo.
El menú no concedía
ninguna tregua al humano,
que en la carta yo leía:
costillas de Adán humado,
fruta salvaje de Evas sin vagina
y turmas de beato con su rabo.
Hoy la luna está rara.
¿Qué habrá comido la luna...?
Muertos que miran su cara,
trotes de machos adultos,
niños y frutos del ama.