Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Tú siempre lloras cuando vuelves
hay en todos tus fracasos algo de purgatorio para mí
mi purgatorio es escucharte, inflamada de odio
tras la fuga fallida que te vistió de carne codiciada
para saciar los morbos de algún cuerpo
Me odias y vuelves
vuelves por hambre
Me he vuelto sordo para ti
sordo de manos y de besos
no es ninguna pasión lo que me hace esperarte
tampoco amor
hace tiempo que murieron los encantos
Más horrible que todos tus reproches
es la soledad que viene después de que te marchas
como que las miserias -nuestras mutuas miserias-
son ese asqueante bebedizo que conjura a diario la agonía
de nuestra puerca vida
Vienes y lloras
te deprimes
navegas en alcohol todas tus horas de amargura
cada vez menos sueños
cada vez menos rosas
Cementerios de culpas y reproches
se escriben con tus labios
en páginas de viento
Yo vigilo la tarde con sus horas eternas
vigilo los suspiros
Cada pulso del pecho y su agonía
es otro mar de espera
que no se llena nunca.
hay en todos tus fracasos algo de purgatorio para mí
mi purgatorio es escucharte, inflamada de odio
tras la fuga fallida que te vistió de carne codiciada
para saciar los morbos de algún cuerpo
Me odias y vuelves
vuelves por hambre
Me he vuelto sordo para ti
sordo de manos y de besos
no es ninguna pasión lo que me hace esperarte
tampoco amor
hace tiempo que murieron los encantos
Más horrible que todos tus reproches
es la soledad que viene después de que te marchas
como que las miserias -nuestras mutuas miserias-
son ese asqueante bebedizo que conjura a diario la agonía
de nuestra puerca vida
Vienes y lloras
te deprimes
navegas en alcohol todas tus horas de amargura
cada vez menos sueños
cada vez menos rosas
Cementerios de culpas y reproches
se escriben con tus labios
en páginas de viento
Yo vigilo la tarde con sus horas eternas
vigilo los suspiros
Cada pulso del pecho y su agonía
es otro mar de espera
que no se llena nunca.
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