Belleza y vida (Sextina)

kalkbadan

Poeta que considera el portal su segunda casa


BELLEZA Y VIDA
(Sextina)



Belleza la que asoma cuando el alba
coquetea en el seno de las olas,
y en la cerúlea inmensidad mi pulso
se enflora al recordar aquellos años
en los que el cosmos era un solo beso...
¡evita las trincheras, joven padre!


Belleza lóbrega al partir mi padre
a la negrura terminal sin alba;
y en la estela el salitre de su beso.
Te mece el pentagrama de las olas
y el canto verdemar de alegres años,
suena en mí la ternura de tu pulso.


Es de lo bello el puro amor su pulso
igual que el hijo el alma de su padre.
En la sepia mirada de los años
resulta capital sentir el alba...
sentir que el embeleso de las olas
rescatan nuestro pecho con su beso.


Cuánta crueldad en el amargo beso
de este mundo patético, sin pulso;
y la muerte cabalga entre sus olas...
¡Ay si supieras del destrozo, padre!
La ausencia de bondad desangra el alba;
la maldad no envejece con los años.


La triste decadencia de estos años
habrá que combatirla con el beso,
e invocar al amor al son del alba
aliviando la pena con su pulso.
Y no será tarea fácil, padre,
encontrar la belleza en estas olas.


De pronto siento enmudecer las olas
y emergen del silencio de los años
los azules retales de mi padre.
La luna palidece, y yo la beso,
se va... relumbra entonces en mi pulso
el primigenio resplandor del alba...


—El alba arrebolada entre las olas,
el pulso irreverente de los años...,
y aquel postrero beso de mi padre—.



~ Kalkbadan ~
Madrid, marzo de 2013


 

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BELLEZA Y VIDA

(Sextina)




Belleza la que asoma cuando el alba
coquetea en el seno de las olas,
y en la cerúlea inmensidad mi pulso
se enflora al recordar aquellos años
en los que el cosmos era un solo beso...
¡evita las trincheras, joven padre!


Belleza lóbrega al partir mi padre
a la negrura terminal sin alba;
y en la estela el salitre de su beso…
Te mece el pentagrama de las olas
y el canto verdemar de alegres años,
suena en mí la ternura de tu pulso.


Es de lo bello el puro amor su pulso
igual que el hijo el alma de su padre.
En la sepia mirada de los años
resulta capital sentir el alba...
sentir que el embeleso de las olas
rescatan nuestro pecho con su beso.


Cuánta crueldad en el amargo beso
de este mundo patético, sin pulso;
y la muerte cabalga entre sus olas...
¡Ay si supieras del destrozo, padre!
Gime la herida en tu querida alba;
la maldad no envejece con los años.


La triste decadencia de estos años
habrá que combatirla con el beso,
e invocar al amor en cada alba
aliviando la pena con su pulso.
Y no será tarea fácil, padre,
encontrar la belleza en estas olas.


De pronto siento enmudecer las olas
y emergen del silencio de los años
los azules retales de mi padre.
La luna palidece, y yo la beso,
se va... relumbra entonces en mi pulso
el primigenio resplandor del alba...


—El alba arrebolada entre las olas,
el pulso irreverente de los años...,
y aquel postrero beso de mi padre—.





~ Kalkbadan ~
Madrid, marzo de 2013.






Excelente sextina estimado Kalkbadan,
sobre un mismo tema, has desarrollado en forma nostálgica y coherente,
los versos que recuerdan ese beso de tu padre,
sin monotonía, con profusión de imágenes, logras un resultado muy destacado;
alguans cacofonías tal vez evitables (cada alba, querida alba), no desmerecen la calidad y el lirismo del total;
un saludo cordial,
Eduardo
 
Excelente sextina estimado Kalkbadan,
sobre un mismo tema, has desarrollado en forma nostálgica y coherente,
los versos que recuerdan ese beso de tu padre,
sin monotonía, con profusión de imágenes, logras un resultado muy destacado;
alguans cacofonías tal vez evitables (cada alba, querida alba), no desmerecen la calidad y el lirismo del total;
un saludo cordial,
Eduardo

Estimado Eduardo,
me congratula enormemente su opinión sobre este poema. Efectivamente la carga nostálgica es intensa, y me alegra especialmente que considere coherente el desarrollo del poema.
He modificado las dos faltas de eufonía que usted me ha indicado.
Le agradezco de veras la labor altruista que hace en pro de la poesía.
Siga estupendamente, y gracias por su lectura.

Andreas.
 
Me han gustado muchísimo estas sextinas, Kalkbadan, de las que reconozco su extrema dificultad ; sé lo que cuestan por experiencia propia. Es realmente un ejercicio de virtuosismo y no caer en la monotonía es sítoma de un muy buen hacer poético, que es lo que creo que has conseguido.

NO sé si hay algo autobiográfico en tus versos, lo que sí te diré es que en algún momento de su lectura (en más de uno) me parecía estar oyendo recitar a Hammlet lamentándose por la muerte de su padre; el tono clásico que hay impreso en tus estrofas invita a ello.

Te felicito de veras.

Un saludo cordial.
 
la belleza radia en el alma
y se profundiza ahí
hermosa obra
abrazos a la distancia
Denn
 
Me han gustado muchísimo estas sextinas, Kalkbadan, de las que reconozco su extrema dificultad ; sé lo que cuestan por experiencia propia. Es realmente un ejercicio de virtuosismo y no caer en la monotonía es sítoma de un muy buen hacer poético, que es lo que creo que has conseguido.

NO sé si hay algo autobiográfico en tus versos, lo que sí te diré es que en algún momento de su lectura (en más de uno) me parecía estar oyendo recitar a Hammlet lamentándose por la muerte de su padre; el tono clásico que hay impreso en tus estrofas invita a ello.

Te felicito de veras.

Un saludo cordial.

Compañero! efectivamente puede llegar a ser complejo entramar unos versos coherentes con esta estructura poética. Yo no la practico apenas por eso mismo.
En todo caso me atrae especialmente, me gusta esa repetición obsesiva de las palabras que, conforme avanzan las estrofas, entran como en resonancia.

Te digo una cosa amigo, tienes toda la razón, la sextina se acopla mucho con ese Hamlet neurótico recordando a su padre... muy bueno jmacgar...

Un abrazo, y me alegro tu buena percepción del poema.

Sigue bien.

Andreas.
 
La mirada al pasado puede centrarse en la sensación de pérdida ¡Cuántas veces un hombre se pregunta por el significado de la paternidad! La huella que un padre deja es siempre misteriosa, pero se agranda con el paso del tiempo. Consigues un soliloquio admirable, lleno de poesía pura. La rigidez de la estructura magnifica la transmisión emocional. Magnífico poema. Luis
 
La mirada al pasado puede centrarse en la sensación de pérdida ¡Cuántas veces un hombre se pregunta por el significado de la paternidad! La huella que un padre deja es siempre misteriosa, pero se agranda con el paso del tiempo. Consigues un soliloquio admirable, lleno de poesía pura. La rigidez de la estructura magnifica la transmisión emocional. Magnífico poema. Luis

Hola Luis!
Pensé en esta estructura cuando me vino la necesidad de escribir estos versos.
Qué gran comentario compañero; efectivamente la estela que deja un padre son mil porqués y mucho misterio, mucho.

Para mí es un logro que te haya gustado el poema.

Un abrazo, y espero que te encuentres bien amigo.

Andreas.
 
Excepcional obra sin duda, impecable en la forma, coherente en el desarrollo del discurso y de un bellísimo contenido.
Más de una vez hinqué el diente a esta complicada estructura y todas las cuento por fracaso.
Enhorabuena, amigo. Todo un lujo llegar a tu poesía.
 
Excepcional obra sin duda, impecable en la forma, coherente en el desarrollo del discurso y de un bellísimo contenido.
Más de una vez hinqué el diente a esta complicada estructura y todas las cuento por fracaso.
Enhorabuena, amigo. Todo un lujo llegar a tu poesía.

Estimado Luis,
Un honor contar con tu lectura y comentario. Que además encontrases coherente el poema es motivo de satisfacción para mí.
Un saludo, y sigue muy bien.
 

BELLEZA Y VIDA

(Sextina)


Belleza la que asoma cuando el alba

coquetea en el seno de las olas,
y en la cerúlea inmensidad mi pulso
se enflora al recordar aquellos años
en los que el cosmos era un solo beso...
¡evita las trincheras, joven padre!

Belleza lóbrega al partir mi padre
a la negrura terminal sin alba;
y en la estela el salitre de su beso…
Te mece el pentagrama de las olas
y el canto verdemar de alegres años,
suena en mí la ternura de tu pulso.

Es de lo bello el puro amor su pulso
igual que el hijo el alma de su padre.
En la sepia mirada de los años
resulta capital sentir el alba...
sentir que el embeleso de las olas
rescatan nuestro pecho con su beso.

Cuánta crueldad en el amargo beso
de este mundo patético, sin pulso;
y la muerte cabalga entre sus olas...
¡Ay si supieras del destrozo, padre!
La ausencia de bondad desangra el alba;
la maldad no envejece con los años.

La triste decadencia de estos años
habrá que combatirla con el beso,
e invocar al amor al son del alba
aliviando la pena con su pulso.
Y no será tarea fácil, padre,
encontrar la belleza en estas olas.

De pronto siento enmudecer las olas
y emergen del silencio de los años
los azules retales de mi padre.
La luna palidece, y yo la beso,
se va... relumbra entonces en mi pulso
el primigenio resplandor del alba...

—El alba arrebolada entre las olas,
el pulso irreverente de los años...,
y aquel postrero beso de mi padre—.


~ Kalkbadan ~
Madrid, marzo de 2013.





Excelente sextina, estimado Kalkbadan, tiene mi APTO;
Nota: se asigna fecha de inicio 1º/4/2013
un saludo cordial,
edelabarra
 
Estimado amigo he disfrutado mucho de su poema que me ha calado en lo más hondo por lo nostálgico del tema. Además de poseer una musicalidad envidiable, y el tacto de su pluma que es de una calidad exquisita. Espero poder seguir leyéndole y le felicito por su enorme talento. Un saludo. Rybka.
 
Última edición:
Estimado amigo he disfrutado mucho de su poema que me ha calado en lo más hondo por lo nostálgico del tema. Además de poseer una musicalidad envidiable, y el tacto de su pluma que es de una calidad exquisita. Espero poder seguir leyéndole y le felicito por su enorme talento. Un saludo. Rybka.

Rybka,
me alegra mucho que sea de tu gusto este poema. Recibo con gratitud tu felicitación.
Un saludo.
 

BELLEZA Y VIDA
(Sextina)



Belleza la que asoma cuando el alba
coquetea en el seno de las olas,
y en la cerúlea inmensidad mi pulso
se enflora al recordar aquellos años
en los que el cosmos era un solo beso...
¡evita las trincheras, joven padre!


Belleza lóbrega al partir mi padre
a la negrura terminal sin alba;
y en la estela el salitre de su beso.
Te mece el pentagrama de las olas
y el canto verdemar de alegres años,
suena en mí la ternura de tu pulso.


Es de lo bello el puro amor su pulso
igual que el hijo el alma de su padre.
En la sepia mirada de los años
resulta capital sentir el alba...
sentir que el embeleso de las olas
rescatan nuestro pecho con su beso.


Cuánta crueldad en el amargo beso
de este mundo patético, sin pulso;
y la muerte cabalga entre sus olas...
¡Ay si supieras del destrozo, padre!
La ausencia de bondad desangra el alba;
la maldad no envejece con los años.


La triste decadencia de estos años
habrá que combatirla con el beso,
e invocar al amor al son del alba
aliviando la pena con su pulso.
Y no será tarea fácil, padre,
encontrar la belleza en estas olas.


De pronto siento enmudecer las olas
y emergen del silencio de los años
los azules retales de mi padre.
La luna palidece, y yo la beso,
se va... relumbra entonces en mi pulso
el primigenio resplandor del alba...


—El alba arrebolada entre las olas,
el pulso irreverente de los años...,
y aquel postrero beso de mi padre—.



~ Kalkbadan ~
Madrid, marzo de 2013


Una se tiñó sentida, capaz de tocar a fondo, besos
 

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