Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa

Sólo para tus ojos congelé mi sonrisa
en glaciares de tiempo y engasté mi latido
con la tinta de un verso rescatado al olvido,
en los pliegues del alba hice un nudo a la brisa
con rescoldos de sueños y sin pausa y sin prisa
repinté tu recuerdo en mi lienzo de bruma.
Y al vaivén de las horas, del tictac que me arruma,
soy consciente que existo porque a veces me piensas
cuando muere la tarde y al presente dispensas
de esa calma tediosa que al nombrarme se esfuma.
Sólo para mis ojos fuiste el sol sostenido
en la escala del cielo al compás de un te quiero,
capitán de mi barca, timonel y remero
que a mi rumbo le diste horizonte y sentido.
Y aunque a ratos te pierda, sé que juega al descuido
tu alma con mi nostalgia y al girar la mirada
siempre encuentro a mi sombra a tu sombra abrazada.
En mi espalda se enlazan, y amalgaman su piel
al solaz desvarío de este mar de papel
donde todo es posible si lo enmarco en balada.