Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Las palabras se las lleva el viento
-¡Vaya viento que hace, Horacio!
-Pues yo lo noto suave.
-Y quién te ha dicho lo contrario
El aumento de la abstracción disminuye diferencias entre dos mundos. El mundo físico, en parte, es común, y el mental es totalmente privado pese a lo común del intelecto. Mucho se ha hablado de este tema por pensadores y filósofos, pero nadie sabe la verdad porque mi aquí y ahora no es el mismo que mi aquí y ahora. Yo soy yo, pero no soy siempre yo sino en mi aquí y ahora.
-Tienes mucha imaginación, Horacio.
-Será porque es común tener ideas basadas en la experiencia.
-¿Dije yo acaso lo contrario de suave?
-No, y la verdad, la creencia me ha jugado una mala pasada; pues recordé con mi memoria e hice común la exclamación de la fuerza.
-Tú has creído, por la exclamación de mis palabras, que yo sentí el soplo del viento, fuerte; y lo has asociado a mi expresión, el común intelecto con la idea de, sin tener en cuenta la privacidad de mis sentidos.
-¡Es cierto!
¿No mientes, Horacio? ¿Ha sido creencia, o imaginación condicionada por la palabra?
-Sólo me queda una duda, maestro.
-¿Cuál es, Horacio?
-Sin la expresión poética que me ha llevado al error, es posible que el mundo físico, en parte, esté privado de poesía y mi conocimiento es incierto. Con la verdad, me he llevado una gran sorpresa.
¡Cómo sopla, maestro!
-Suave, ¿verdad, Horacio?
-¿Horacio?... ¡Vaya!, ha cambiado el viento.
-¡Vaya viento que hace, Horacio!
-Pues yo lo noto suave.
-Y quién te ha dicho lo contrario
El aumento de la abstracción disminuye diferencias entre dos mundos. El mundo físico, en parte, es común, y el mental es totalmente privado pese a lo común del intelecto. Mucho se ha hablado de este tema por pensadores y filósofos, pero nadie sabe la verdad porque mi aquí y ahora no es el mismo que mi aquí y ahora. Yo soy yo, pero no soy siempre yo sino en mi aquí y ahora.
-Tienes mucha imaginación, Horacio.
-Será porque es común tener ideas basadas en la experiencia.
-¿Dije yo acaso lo contrario de suave?
-No, y la verdad, la creencia me ha jugado una mala pasada; pues recordé con mi memoria e hice común la exclamación de la fuerza.
-Tú has creído, por la exclamación de mis palabras, que yo sentí el soplo del viento, fuerte; y lo has asociado a mi expresión, el común intelecto con la idea de, sin tener en cuenta la privacidad de mis sentidos.
-¡Es cierto!
¿No mientes, Horacio? ¿Ha sido creencia, o imaginación condicionada por la palabra?
-Sólo me queda una duda, maestro.
-¿Cuál es, Horacio?
-Sin la expresión poética que me ha llevado al error, es posible que el mundo físico, en parte, esté privado de poesía y mi conocimiento es incierto. Con la verdad, me he llevado una gran sorpresa.
¡Cómo sopla, maestro!
-Suave, ¿verdad, Horacio?
-¿Horacio?... ¡Vaya!, ha cambiado el viento.