Nos interesa el morbo
más que la felicidad.
Nos revolcamos en la desgracia,
en las miserias humanas.
Somos egoístas, estrictos
y exigentes con los demás
pero condescendientes con nosotros mismos.
Escatimamos sonrisas, caricias, besos.
Hoy los amigos duran poco, y ya
no hay tertulias ni conversaciones
espontáneas.
Los vecinos son extraños desconocidos
y los extraños no existen.
Vivimos esclavos de un reloj
que no se detiene, que avanza
inexorable hacia una muerte
estúpida, intrascendente, anodina... inútil.
Y yo me río de la escoria en la
que nos hemos convertido.
¿Soy hipócrita? No lo creo, sólo soy
un ejemplo de basura humana
que escribe desde la impostura...
¡Porque la vida es hermosa!
--..--
Churrete
más que la felicidad.
Nos revolcamos en la desgracia,
en las miserias humanas.
Somos egoístas, estrictos
y exigentes con los demás
pero condescendientes con nosotros mismos.
Escatimamos sonrisas, caricias, besos.
Hoy los amigos duran poco, y ya
no hay tertulias ni conversaciones
espontáneas.
Los vecinos son extraños desconocidos
y los extraños no existen.
Vivimos esclavos de un reloj
que no se detiene, que avanza
inexorable hacia una muerte
estúpida, intrascendente, anodina... inútil.
Y yo me río de la escoria en la
que nos hemos convertido.
¿Soy hipócrita? No lo creo, sólo soy
un ejemplo de basura humana
que escribe desde la impostura...
¡Porque la vida es hermosa!
--..--
Churrete