ludmila
Poeta veterano en el portal
Te dije alguna vez que me volví ambidiestra
para compensar los avatares del destino?
También tengo dos corazones anestesiados
para no tentar al dolor que perfora con melancolía.
Un xilofón y un piano blanco indecente,
una muestra de ADN, del alma en cautiverio.
Una fuente extensible
para taparme los ojos cuando llueve,
un cardumen de betas lleno de paraguas,
un edecán que se ríe de mis tristezas
y un par de pantuflas que me esperan
en el borde de mi cama
para cuando me levante
de las ruinas de mi inconciencia
para compensar los avatares del destino?
También tengo dos corazones anestesiados
para no tentar al dolor que perfora con melancolía.
Un xilofón y un piano blanco indecente,
una muestra de ADN, del alma en cautiverio.
Una fuente extensible
para taparme los ojos cuando llueve,
un cardumen de betas lleno de paraguas,
un edecán que se ríe de mis tristezas
y un par de pantuflas que me esperan
en el borde de mi cama
para cuando me levante
de las ruinas de mi inconciencia