azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ni lamentos ni pesares;
ni plegarias ni oraciones;
ni una mueca por dolor
ni lágrimas que lo ahoguen.
Si equivoqué mi camino,
si lo sembré con errores,
si tomé de las posibles
las peores decisiones
tal vez fue por la ilusión,
el humo en el horizonte,
un halago, una palabra,
o el ensueño de una noche.
Ya no importa la razón,
el cuándo, cómo, o el dónde,
sólo que llega el momento
de cabalgar otros montes.
Y aquí enterraré los versos
que hicieron creer a un hombre
que podía ser poeta
de quebrazas y borrones.