martamarques
Poeta adicto al portal
El aluvión o la tragedia de la Ciudad de La Plata
Tenía cinco días de operada de una mastectomía que me había mutilado el seno derecho, decidimos con mi marido ir a casa de unos amigos para no caer en el naufragio de la desesperanza y sentirnos un poco más acompañados.
A las siete de la tarde comenzó a llover y decidimos regresar a casa.
Emprendimos el regreso por el camino habitual y al llegar a la entrada de La Plata un embotellamiento gigantesco nos detuvo.
La gente estaba desquiciada se cruzaba de calzada por encima de la rambla que divide ambas manos logramos dar marcha atrás y una vez del otro lado regresamos por donde vinimos bajando de la autopista buscando la colectora; ya por esos momentos la lluvia arreciaba doblamos por la primer bocacalle y encontramos que estaba clausurada, seguimos avanzando una calle más y doblamos en 522.
El agua era de unos diez centímetros en la calzada; de improviso al llegar a la calle 10 nos golpeó de costado un aluvión que detuvo el motor, de repente la situación se volvió desesperante; el auto tenia las ventanillas cerradas y las puertas bloqueadas, ya el agua por ese entonces brotaba por todas partes llegando a las ventanas, mi marido volvió a poner en contacto el automóvil,
y quiso bajar las ventanillas o abrir las puertas bloqueadas afortunadamente bajó la de su lado. Se dio vuelta en el asiento y se zambulló de espaldas, emergió del agua, me tendió las manos y logró sacarme del habitáculo.
Frente nuestro había una casa iluminada luchando contra la corriente llegamos a la acera le solicitamos asilo a un señor que nos miraba asombrado y su respuesta fue negativa, con el agua arriba de la cintura caminamos sin rumbo el auto ya desaparecía bajo el agua; repentinamente ya en penumbras nos encontramos con otro inundado que nos ofreció su casa...
Dentro de ella todo era un caos los muebles flotaban y nos sentamos en el respaldo de una cama; el agua implacable siguió subiendo y cuando nos llegó donde estábamos sentados decidimose evacuar hacia la vereda de enfrente.
Cruzamos la calle ya con la correntada al cuello tomados de la mano ya éramos seis y nos arrastraba el agua, me abandonaron las fuerzas y me abandoné a mi suerte, pero mi marido logró sujetarme fuerte y darme ánimo, luego de unos cinco minutos logramos entrar en la casa de un matrimonio muy amable
los dos se quitaron sus abrigos secos y nos los ofrecieron, eso nos salvó la vida literalmente.
Luego de aproximadamente media hora más o menos, el agua ingresaba a raudales dentro de ella, cuando la heladera comenzó a flotar evacuamos hacia el techo, subiendo por una escalera de caños casera y precaria
Ya arribando a las 23hs pm había 14 refugiados en el techo terraza y el dolor de la herida era insoportable.
El torrente bajaba contaminado con efluentes cloacales y petróleo, pasamos14 horas sin recibir ninguna ayuda, sin comida, bebida y con la ropa empapada.
En el silencio de la noche se oían gritos desgarradores solicitando auxilio y en la calle ya había más de 2,5 ms de agua, la visión era dantesca y nuestras esperanzas de rescate se esfumaban.
Alas 7 de la mañana con la luz del día el torrente bajaba rugiendo y arrastrando todo lo que hallaba, cansados y ansiosos esperábamos que alguien nos evacuara. Pero esta ayuda llego recién a las 10, 30 de la mañana, primero evacuaron los niños, luego nos evacuaron a nosotros, la lancha de goma como burla macabra pasó por encima de mi auto sin siquiera tocarlo, al fin llegamos a tierra firme a las 11 de la mañana.
La gente se abalanzaba sobre el bote desesperada solicitando ayuda para sus familiares aún desaparecidos.
No pudimos volver a casa porque habíamos perdido las llaves así que volvimos a City Bell donde habíamos estado.
Estatragedia que se llevó la vida de miles de personas y que este gobierno corrupto reconoce solo apenas cincuenta y dos muertos.
El único helicóptero que llegó fue para rescatar a la madre de la presidente CFdeK.
El intendente de la ciudad estaba en Brasil con una fulana.
El gobernador todavía no apareció para dar explicaciones.
El día después con la ciudad devastada aún no había respuesta y nada funcionaba.
En mi caso con una herida aún no cicatrizada del todo y con el peligro cierto de contraer una infección no encontraba hospital que me atendiera.
Recién luego de una semana me atendieron y me pudieron dar la primera sesión de quimioterapia.
Esto es la Argentina señores un país desquiciado y corrupto, gobernado por una pandilla de viles ladrones, donde la plata y la droga se pesa por kg y la vida vale menos de un centavo, donde los votos se compran con choripanes y vino en cartones.
MartaMarques
Tenía cinco días de operada de una mastectomía que me había mutilado el seno derecho, decidimos con mi marido ir a casa de unos amigos para no caer en el naufragio de la desesperanza y sentirnos un poco más acompañados.
A las siete de la tarde comenzó a llover y decidimos regresar a casa.
Emprendimos el regreso por el camino habitual y al llegar a la entrada de La Plata un embotellamiento gigantesco nos detuvo.
La gente estaba desquiciada se cruzaba de calzada por encima de la rambla que divide ambas manos logramos dar marcha atrás y una vez del otro lado regresamos por donde vinimos bajando de la autopista buscando la colectora; ya por esos momentos la lluvia arreciaba doblamos por la primer bocacalle y encontramos que estaba clausurada, seguimos avanzando una calle más y doblamos en 522.
El agua era de unos diez centímetros en la calzada; de improviso al llegar a la calle 10 nos golpeó de costado un aluvión que detuvo el motor, de repente la situación se volvió desesperante; el auto tenia las ventanillas cerradas y las puertas bloqueadas, ya el agua por ese entonces brotaba por todas partes llegando a las ventanas, mi marido volvió a poner en contacto el automóvil,
y quiso bajar las ventanillas o abrir las puertas bloqueadas afortunadamente bajó la de su lado. Se dio vuelta en el asiento y se zambulló de espaldas, emergió del agua, me tendió las manos y logró sacarme del habitáculo.
Frente nuestro había una casa iluminada luchando contra la corriente llegamos a la acera le solicitamos asilo a un señor que nos miraba asombrado y su respuesta fue negativa, con el agua arriba de la cintura caminamos sin rumbo el auto ya desaparecía bajo el agua; repentinamente ya en penumbras nos encontramos con otro inundado que nos ofreció su casa...
Dentro de ella todo era un caos los muebles flotaban y nos sentamos en el respaldo de una cama; el agua implacable siguió subiendo y cuando nos llegó donde estábamos sentados decidimose evacuar hacia la vereda de enfrente.
Cruzamos la calle ya con la correntada al cuello tomados de la mano ya éramos seis y nos arrastraba el agua, me abandonaron las fuerzas y me abandoné a mi suerte, pero mi marido logró sujetarme fuerte y darme ánimo, luego de unos cinco minutos logramos entrar en la casa de un matrimonio muy amable
los dos se quitaron sus abrigos secos y nos los ofrecieron, eso nos salvó la vida literalmente.
Luego de aproximadamente media hora más o menos, el agua ingresaba a raudales dentro de ella, cuando la heladera comenzó a flotar evacuamos hacia el techo, subiendo por una escalera de caños casera y precaria
Ya arribando a las 23hs pm había 14 refugiados en el techo terraza y el dolor de la herida era insoportable.
El torrente bajaba contaminado con efluentes cloacales y petróleo, pasamos14 horas sin recibir ninguna ayuda, sin comida, bebida y con la ropa empapada.
En el silencio de la noche se oían gritos desgarradores solicitando auxilio y en la calle ya había más de 2,5 ms de agua, la visión era dantesca y nuestras esperanzas de rescate se esfumaban.
Alas 7 de la mañana con la luz del día el torrente bajaba rugiendo y arrastrando todo lo que hallaba, cansados y ansiosos esperábamos que alguien nos evacuara. Pero esta ayuda llego recién a las 10, 30 de la mañana, primero evacuaron los niños, luego nos evacuaron a nosotros, la lancha de goma como burla macabra pasó por encima de mi auto sin siquiera tocarlo, al fin llegamos a tierra firme a las 11 de la mañana.
La gente se abalanzaba sobre el bote desesperada solicitando ayuda para sus familiares aún desaparecidos.
No pudimos volver a casa porque habíamos perdido las llaves así que volvimos a City Bell donde habíamos estado.
Estatragedia que se llevó la vida de miles de personas y que este gobierno corrupto reconoce solo apenas cincuenta y dos muertos.
El único helicóptero que llegó fue para rescatar a la madre de la presidente CFdeK.
El intendente de la ciudad estaba en Brasil con una fulana.
El gobernador todavía no apareció para dar explicaciones.
El día después con la ciudad devastada aún no había respuesta y nada funcionaba.
En mi caso con una herida aún no cicatrizada del todo y con el peligro cierto de contraer una infección no encontraba hospital que me atendiera.
Recién luego de una semana me atendieron y me pudieron dar la primera sesión de quimioterapia.
Esto es la Argentina señores un país desquiciado y corrupto, gobernado por una pandilla de viles ladrones, donde la plata y la droga se pesa por kg y la vida vale menos de un centavo, donde los votos se compran con choripanes y vino en cartones.
MartaMarques
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