Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Son de concha de playa tus arenas
que el tiempo trituró durante años,
puliendo con blandura los peldaños
por donde se deslizan las sirenas.
Por ellas suben raudas a veintenas
las olas parecidas a rebaños,
de crestas que varían sus tamaños,
con espuma y rociones vienen llenas.
Tus aguas revoltosas y azuladas
aumentan la belleza del paisaje,
tropiezan con las dunas aclaradas
del continuo batir del oleaje;
las olas, con el viento peleadas,
rompiéndose en su propio amerizaje.
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