eduardocarpio
Poeta adicto al portal
LA CADENCIA DE LA VIDA
El gozo que supone la lectura es muy distinto al que imagino si se pretende, además de penetrar el complejo manantial del narrador, en su forma de contar, de interpretar, de crear en una palabra, el de asumir su papel. Ha de ser esta indagación muy atractiva, pues ser intención, ya requiere mucho conocimiento sin que necesariamente devenga en parejo placer. Del primero, ¡quién no puede atestiguar una larga y placentera trayectoria!; de lo segundo sólo cabe decir que la capacidad de escribir aquí hablamos de poesía, es una continua y personal ruta interminable de quien atreviéndose pasa el Rubicón ya difícil e inmerso en la magia del nuevo territorio es capaz de ver más allá de la ramplonería, de la escasa certeza, de trascender la anécdota circunstancial; que entiende, comprende y transmite, la simpleza del gesto, la ternura de un beso, el aroma de una rosa, y entonces, la cadencia de la vida...
eduardocarpio
25 de abril de 2013
El gozo que supone la lectura es muy distinto al que imagino si se pretende, además de penetrar el complejo manantial del narrador, en su forma de contar, de interpretar, de crear en una palabra, el de asumir su papel. Ha de ser esta indagación muy atractiva, pues ser intención, ya requiere mucho conocimiento sin que necesariamente devenga en parejo placer. Del primero, ¡quién no puede atestiguar una larga y placentera trayectoria!; de lo segundo sólo cabe decir que la capacidad de escribir aquí hablamos de poesía, es una continua y personal ruta interminable de quien atreviéndose pasa el Rubicón ya difícil e inmerso en la magia del nuevo territorio es capaz de ver más allá de la ramplonería, de la escasa certeza, de trascender la anécdota circunstancial; que entiende, comprende y transmite, la simpleza del gesto, la ternura de un beso, el aroma de una rosa, y entonces, la cadencia de la vida...
eduardocarpio
25 de abril de 2013