Jesus Sanmartin
Poeta recién llegado
Y volvió a mí el tan esperado abrazo,
al que tanto esperé, y al que yo rezo,
al que por no llegar aquí aborrezco,
ya que tu marcha se la llevo el gato.
Y no puedo ser un último tacto,
tampoco fue el necesitado beso,
gotas de lágrimas caen sobre el yeso
de la tumba sobre la que yazco.
Porque tu marcha se llevó mi grito,
un socorro de auxilio perdido
y el que llevaste pegado a la mano.
Porque el último abrazo no me quiso,
no fui capaz de poder conseguirlo,
te veré cerca del cielo, tumbado.
al que tanto esperé, y al que yo rezo,
al que por no llegar aquí aborrezco,
ya que tu marcha se la llevo el gato.
Y no puedo ser un último tacto,
tampoco fue el necesitado beso,
gotas de lágrimas caen sobre el yeso
de la tumba sobre la que yazco.
Porque tu marcha se llevó mi grito,
un socorro de auxilio perdido
y el que llevaste pegado a la mano.
Porque el último abrazo no me quiso,
no fui capaz de poder conseguirlo,
te veré cerca del cielo, tumbado.