Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
El insomnio
El aire inquieto ahondaba en la noche
buscando sueños más allá del mar.
Y yo le pedí a la noche olvidar...
Pero la noche cansina retorna
y con ella volvieron los recuerdos.
Y hoy como ayer y mañana como hoy
surgen tan intensos esos silencios
que los oigo gritar en mis oídos
y se van propagando como el fuego.
Mis ojos abierto por el insomnio
me parecen los de un pez moribundo.
Quisiera pasar casi de puntillas
observar tras los cristales la brisa
y escuchar sus valses entre las olas
sentir la pesadez en mis parpados
y ser la mariposa de los sueños
de alas etéreas y traslúcidas
hechas de cristales de mil colores.
El anochecer vencerá a la tarde
y quedaré atrapada en sus ecos
perdiendo allí todas mis esperanzas
de soñar en los brazos de Morfeo.
El aire inquieto ahondaba en la noche
buscando sueños más allá del mar.
Y yo le pedí a la noche olvidar...
Pero la noche cansina retorna
y con ella volvieron los recuerdos.
Y hoy como ayer y mañana como hoy
surgen tan intensos esos silencios
que los oigo gritar en mis oídos
y se van propagando como el fuego.
Mis ojos abierto por el insomnio
me parecen los de un pez moribundo.
Quisiera pasar casi de puntillas
observar tras los cristales la brisa
y escuchar sus valses entre las olas
sentir la pesadez en mis parpados
y ser la mariposa de los sueños
de alas etéreas y traslúcidas
hechas de cristales de mil colores.
El anochecer vencerá a la tarde
y quedaré atrapada en sus ecos
perdiendo allí todas mis esperanzas
de soñar en los brazos de Morfeo.