Es la hora de los gigantes
en este país alojado de nubes,
soy un naúfrago en la orilla
de los océanos.
A este lado del continente
encuentro a veces una llena botella.
En los sitios donde pongo mis ojos
encuentro tu corazón oscuro
pulsando la vida
en una cueva escondida.
A veces veo en la playa
como las sirenas se dejan volar
toda su alma
entre las meadas de los borrachos
y las prostitutas con ganas
de estar lejos de sus vidas.
Pero al llegar a tu rincón
pongo la mirada en tu selva
y me salvas
con tus flores y navajas.
Entonces veo colgar nubes
entre los senos iluminados
y entonces encuentro a veces
un barco de regreso
y al final me duermo;
y entonces a veces toco estrella
debajo del mundo.
...
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