No existo.
Soy para ti... un punto en el espacio
un átomo en el universo
acaso, un cerrón del cartapacio
de un amanecer terso.
No existo.
Y como tal, como inexistente,
debes tratar, debes cortar la corteza
y no verme como inconveniente
para tu tristeza.
Recuerda...
Soy un cero a la izquierda
acaso una idea, un pasatiempo
Aquí no hay caso que se pierda
el compás... el sonido y el tempo.
Eres mi Musa.
Por lo tanto, mi ensoñación,
inalcanzable...
yo soy el autor de una canción...
Tu estás en el olimpo, en el filo de un sable...