Para ti, con todo mi cariño.
Y podría decirte una y mil veces, gracias de corazón,
con lágrimas de alegría, porque se acabó mi pesadilla,
no me esperaba que fuese hoy y fueron pasando los años,
y en aquellos momentos, por mi madre me sentía perdida.
Y después de cuatro años, todo ese tiempo quiero olvidarlo,
porque estos versos salen de mi alma y desde mis entrañas,
quiero hablarte de aquellos días, yo quise marcharme y dejarlo todo,
temblando están mis manos y una lágrima resbala por mi cara.
No te preocupes por nada, todo este dolor es por el recuerdo,
cuatro años después, me quedo con tu mirada perfumada,
y las gardenias blancas que hoy te regalaré, con embeleso,
¡Qué hermosas son! como tu gesto para conmigo, bella dama.
Y siempre estaré contigo, con paso erguido porque te quiero,
quizás mis ojos lentos, los veas tristes y con prudencia,
mis ojos te miran y quieren decirte, que ha pasado el tiempo,
que llevamos mucho tiempo juntas; en este mundo de poemas...
Y mi alma te lo agradece
y mis ojos siguen llorosos,
¡ay! la herida desaparece
y esos momentos, no los añoro.
Y mi imagen de tristeza,
se marchará por el camino,
del pensamiento y la pena,
y tú serás mi fiel testigo.
Y podría celebrar este día,
con todo mi afecto desde del sur,
te regalo abrazos, hasta tu bahía,
para ti bella dama, porque así eres tú.
Desde mi corazón descansado,
voy diluyendo mi nueva alegría,
el pasado por fin ha terminado,
sopla el viento, por este hermoso día.