Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Las meriendas de Nerón
Tu don el dedo tiene, y yo te envidio
por ser poeta altivo, y ser violín,
que en ser del modo el fondo, y de postín,
hispano fueras grande y como Ovidio.
Mas, si no llegas siendo grande Ilión
a las alturas de las musas, sirio,
alégrate con ser algún Virgilio
narrando las meriendas de Nerón.
Romano fue del roto sospechoso
con plagios al helénico momento,
Eneas un troyano rey celoso.
En busca de un terreno más de aliento
Cartago la empuñó de amor pomposo,
después llegó al Elíseo por el viento.
Tu don el dedo tiene, y yo te envidio
por ser poeta altivo, y ser violín,
que en ser del modo el fondo, y de postín,
hispano fueras grande y como Ovidio.
Mas, si no llegas siendo grande Ilión
a las alturas de las musas, sirio,
alégrate con ser algún Virgilio
narrando las meriendas de Nerón.
Romano fue del roto sospechoso
con plagios al helénico momento,
Eneas un troyano rey celoso.
En busca de un terreno más de aliento
Cartago la empuñó de amor pomposo,
después llegó al Elíseo por el viento.
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