Lourdes C
POETISA DEL AMOR
323 - No hay nada prohibido
Al tocar mi piel con tus manos,
se enciende una llama en la Luna,
tus labios como expertos
besan mi boca
y tus palabras candentes,
incendian mi corazón
que te llama a gritos,
tu piel me vuelve loca
y me haces falta
para volver a la cordura.
Tu lengua me llena de caricias
que son convincentes,
si algo de pudor sentí,
pronto lo borran,
cuando estamos juntos
no hay tiempo que perder,
me miras a los ojos
y en ellos me sumerjo.
Solo contigo me sucede,
la sangre se me altera
y mis labios te buscan
para beber de tu aliento,
el néctar del amor
que me ofreces tan candente.
Eres un hombre maravilloso
que me llena de encanto,
los momentos a tu lado
lo borran todo,
solo existes tú y los besos
que en mi boca
y en todo mi cuerpo,
dejas como un reguero.
Eres el fruto más deseado
que mi corazón necesita,
las caricias de tus manos
me abrasan todo el cuerpo,
no hay mejor maestro que tú
para besar el alma,
la mía es muy feliz a tu lado
pues la llenas de besos,
desde el punto más grande
hasta el más pequeño.
Por eso te quiero tanto,
porque llenas de besos mi alma
y no tan solo mis labios
o mi cuerpo,
consigues que mi espíritu
se eleve hasta lo más alto.
Juntos en las alturas
hacemos del amor algo sacro,
brindamos con el vino
de nuestros besos
y bebemos
el néctar de la pasión,
de la misma copa
no hay nada prohibido,
cuando de amor se trata.
Lou C
Mayo 25, 2013
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