Dicen por los bajos suburbios; donde la gente da vueltas
De aquí para allá, buscando una razón para poder existir
sabiendo que el dolor consumirá sus cicatrizantes heridas
que abiertas estuvieron, que abiertas les hicieron sentir
la agonía en sí. Cómo la anáfora, se repite, una y otra vez
esa melodía en mi cabeza, en sus cabezas, en todos
desentrañando la mente, ahogándola frente a su miedo
escondido y apretujado como un perro al cual la calle
lo domó, como a mí lo hiciste vos, alejándome de todo.
Dicen por los bajos suburbios; que el sol quemó tu amor
la luna estremeció tu corazón, y las estrellas te iluminaron
bajo la esperanzadora noche, la que cayó sobre nosotros
momento efímero el cual vivimos, pero que nunca termina
dentro nuestro, en tu mente, en mi mente, en tu corazón.
Dicen por los bajos suburbios; cual sentimiento está latente
como un corazón, nace de lo más profundo y consciente
del ser, eterno en mí, como para vos un día también lo fue
sobreviviendo a la lucha del encuentro que un final tiene.
De aquí para allá, buscando una razón para poder existir
sabiendo que el dolor consumirá sus cicatrizantes heridas
que abiertas estuvieron, que abiertas les hicieron sentir
la agonía en sí. Cómo la anáfora, se repite, una y otra vez
esa melodía en mi cabeza, en sus cabezas, en todos
desentrañando la mente, ahogándola frente a su miedo
escondido y apretujado como un perro al cual la calle
lo domó, como a mí lo hiciste vos, alejándome de todo.
Dicen por los bajos suburbios; que el sol quemó tu amor
la luna estremeció tu corazón, y las estrellas te iluminaron
bajo la esperanzadora noche, la que cayó sobre nosotros
momento efímero el cual vivimos, pero que nunca termina
dentro nuestro, en tu mente, en mi mente, en tu corazón.
Dicen por los bajos suburbios; cual sentimiento está latente
como un corazón, nace de lo más profundo y consciente
del ser, eterno en mí, como para vos un día también lo fue
sobreviviendo a la lucha del encuentro que un final tiene.