[TABLE="width: 850"]
[TR]
[TD] Benditas las mujeres, las taimadas,
que giran continentes con un beso.
Congelan los racimos de cerezo
teniendo a las personas embobadas.
Escote pronunciado del vestido
decide la fortuna de mortales
en pos de alternativas y los males
que pegan con la fuerza al entendido.
Caminan en pausado, con revuelo
de prendas vaporosas y fragantes.
Detienen la palabra en los amantes
al son de la discordia y el consuelo.
Benditas cazadoras de las almas
perdidas en el limbo de promesas.
Reparten sus miradas y sus fresas
en besos encendidos y las palmas.
Preciosas bailarinas del tablado
atrapan los segundos de las notas
que vuelan suspendidas en las gotas
caídas de su pelo desatado.
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[TD] Benditas las mujeres, las taimadas,
que giran continentes con un beso.
Congelan los racimos de cerezo
teniendo a las personas embobadas.
Escote pronunciado del vestido
decide la fortuna de mortales
en pos de alternativas y los males
que pegan con la fuerza al entendido.
Caminan en pausado, con revuelo
de prendas vaporosas y fragantes.
Detienen la palabra en los amantes
al son de la discordia y el consuelo.
Benditas cazadoras de las almas
perdidas en el limbo de promesas.
Reparten sus miradas y sus fresas
en besos encendidos y las palmas.
Preciosas bailarinas del tablado
atrapan los segundos de las notas
que vuelan suspendidas en las gotas
caídas de su pelo desatado.
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