ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Acompáñame.
No me alcanza para el vino,
me hace falta la copa,
no tengo ningún lauro
nada se derrama por mis dedos.
No tengo la fortuna
que me da la casta
soy de sangre humilde
la que vierte esperanza.
Soy solo un mendigo
que atesora la riqueza
ganada con la fuerza
que le queda al alma.
Si eso me alcanza para tocarte
me doy por bien servido,
si sabes del dolor del que siempre ama
déjalo que llore, tiéndele la mano.
Si una lágrima define mi sentir,
no es flaqueza, es solo que
me gana la tristeza,
deja mi alma llore, esa es mi nobleza.
Si me ves y en este duelo
se asoma la tristeza,
acompáñame, que de amor
nadie se muere,
es de noble estirpe tu conciencia.
Me hace bien tu compañía,
mi soledad es pasajera,
sé que nunca me abandonas
cuando mi voz se quiebra,
no se nuble mi destino,
la luz está al final del camino.
Si me das tu mano amiga,
nunca perderé el rumbo,
sé mi guía, que tú sabes
donde se bifurca el sendero,
has estado en este suplicio,
no dejes que me arrastre
al precipicio.
Geber Humberto Pérez Ulín.