PARA ESCRIBIRTE ESTA CANCIÓN (parte II)

jorgeluis

Poeta fiel al portal
PARA ESCRIBIRTE ESTA CANCION

I

No más que palabras,
oraciones a media voz,
suspiros de desesperanza
y, en el suelo un chaquetón
manchado de grasa.

Una hermana, un obispo,
un Creo en Dios,
redimiéndome por tu mala
reputación,
una sombra que calienta
por el sol,
un escaparate cerrado,
una duda de diccionario,
por la acera un caracol,
una baraja de naipes,
una sonrisa cobarde,
un no quiero vivir
contigo, ni tampoco
sin tu amor.

Dos mecheros y diez colillas,
una silla frente al televisor,
un estómago con hambre,
mil recuerdos, un dislate,
un no saber decir que no.
Unas linternas en off,
el laberinto de mi vida,
un mundo sin compasión,
un absenta, cuanto veleta
en mi sangre
un cóctel molotov,
una guitarra que gime
por no decirme adiós,
una ilusión heredada
de no se que perdedor,
corazón delgadito que tiembla
mareado sin señales,
de tu corazón.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.

II

Un avión surcando el aire,
una calle donde nadie
es nadie, y nadie soy yo,
una desidia indisimulada
de un fantasma asaltando
mi habitación,
la ansiedad apareándose
con mi esquizofrenia
en una danza
salvaje de espasmos
y honor,
orgasmo de la
autodestrucción,
obsceno sarcasmo,
maldito perdón,
los labios que sueña
este menda en el balcón
cuando llega la nube negra,
a media noche, con su gorrión,
y, a oscuras, como susurrando
el himno de la resignación,
qué incivil, qué locura,
que perturbación por unas
curvas, previo pago sin amor.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.


III

Un tiro, un tiovivo,
un complot,
otro Larios, por favor,
retaila de sandeces
tras cinco ginebras,
tres lolitas bailando rock and rock.
Un cartel arrugado
de los stand,
una revista sin portada,
papeles sin papelera
en el comedor,
unas caderas bajando
las escaleras,
unos imbéciles que no saben
que lo son.

Un vértice, una arista, una avispa,
el mensaje que nunca llegó;
unas braguitas a los pies
de la Torre de Pisa,
servidor con azulón
en limusina.
La momia de un carlista cabrón,
mi doble tumbado en el Browns,
siseos de despedida,
unos guitarristas con arte
cantando un cante grande
por Camarón.
Un infierno sin Dante
dónde ardo yo,
agonía, desastre, perdición,
emociones que son palabras
para escribirte esta canción
 
PARA ESCRIBIRTE ESTA CANCION

I

No más que palabras,
oraciones a media voz,
suspiros de desesperanza
y, en el suelo un chaquetón
manchado de grasa.

Una hermana, un obispo,
un Creo en Dios,
redimiéndome por tu mala
reputación,
una sombra que calienta
por el sol,
un escaparate cerrado,
una duda de diccionario,
por la acera un caracol,
una baraja de naipes,
una sonrisa cobarde,
un no quiero vivir
contigo, ni tampoco
sin tu amor.

Dos mecheros y diez colillas,
una silla frente al televisor,
un estómago con hambre,
mil recuerdos, un dislate,
un no saber decir que no.
Unas linternas en off,
el laberinto de mi vida,
un mundo sin compasión,
un absenta, cuanto veleta
en mi sangre
un cóctel molotov,
una guitarra que gime
por no decirme adiós,
una ilusión heredada
de no se que perdedor,
corazón delgadito que tiembla
mareado sin señales,
de tu corazón.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.

II

Un avión surcando el aire,
una calle donde nadie
es nadie, y nadie soy yo,
una desidia indisimulada
de un fantasma asaltando
mi habitación,
la ansiedad apareándose
con mi esquizofrenia
en una danza
salvaje de espasmos
y honor,
orgasmo de la
autodestrucción,
obsceno sarcasmo,
maldito perdón,
los labios que sueña
este menda en el balcón
cuando llega la nube negra,
a media noche, con su gorrión,
y, a oscuras, como susurrando
el himno de la resignación,
qué incivil, qué locura,
que perturbación por unas
curvas, previo pago sin amor.
No más que emociones
que son palabras
para escribirte esta canción.


III

Un tiro, un tiovivo,
un complot,
otro Larios, por favor,
retaila de sandeces
tras cinco ginebras,
tres lolitas bailando rock and rock.
Un cartel arrugado
de los stand,
una revista sin portada,
papeles sin papelera
en el comedor,
unas caderas bajando
las escaleras,
unos imbéciles que no saben
que lo son.

Un vértice, una arista, una avispa,
el mensaje que nunca llegó;
unas braguitas a los pies
de la Torre de Pisa,
servidor con azulón
en limusina.
La momia de un carlista cabrón,
mi doble tumbado en el Browns,
siseos de despedida,
unos guitarristas con arte
cantando un cante grande
por Camarón.
Un infierno sin Dante
dónde ardo yo,
agonía, desastre, perdición,
emociones que son palabras
para escribirte esta canción

interesante canción, muy profunda, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba