Guderio
Poeta asiduo al portal
5. Persiguiendo a mi Diosa
Dolor ya no sentía, en absoluto. Ahora esta lleno de júbilo, de felicidad y de amor. A mi alrededor se levantaban largas mesas con pilas de bizcochos, cerdos asados, vinos deliciosos…. Junto a ellas, muchas mujeres… Habían morenas, rubias, canela; todas eran infinitamente hermosas. Toda esta escena paradisiaca rodeada de un alto valle, donde el sol, viento y temperatura permanecían perfectamente relacionados, brindando la sensación perfecta. Pero todas estas maravillas quedaban cortas ante Ella, La mujer de mis sueños, que permanecía tranquilamente parada un poco más allá de la escena, con expresión celosa. Empecé a correr para tocarla, abrazarla, besarla. Dejé todo atrás, solo Ella importaba. Corría y no paraba de correr, pero cada vez se la veía más distante. -¡Más rápido!- me gritaba, quería tocarla. La veía ahora si cerca, me acercaba. Estaba flotando, de pie, sonriente sobre las obscuras aguas de un lago. Llegaba por fin, pero al pisar el agua, me caí. Me sumergía rápidamente, como un meteorito en el océano. Y, a mi Diosa, la perdía…
[Nota: siguiente y último de esta serie: http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=469937&p=4705865#post4705865]
Dolor ya no sentía, en absoluto. Ahora esta lleno de júbilo, de felicidad y de amor. A mi alrededor se levantaban largas mesas con pilas de bizcochos, cerdos asados, vinos deliciosos…. Junto a ellas, muchas mujeres… Habían morenas, rubias, canela; todas eran infinitamente hermosas. Toda esta escena paradisiaca rodeada de un alto valle, donde el sol, viento y temperatura permanecían perfectamente relacionados, brindando la sensación perfecta. Pero todas estas maravillas quedaban cortas ante Ella, La mujer de mis sueños, que permanecía tranquilamente parada un poco más allá de la escena, con expresión celosa. Empecé a correr para tocarla, abrazarla, besarla. Dejé todo atrás, solo Ella importaba. Corría y no paraba de correr, pero cada vez se la veía más distante. -¡Más rápido!- me gritaba, quería tocarla. La veía ahora si cerca, me acercaba. Estaba flotando, de pie, sonriente sobre las obscuras aguas de un lago. Llegaba por fin, pero al pisar el agua, me caí. Me sumergía rápidamente, como un meteorito en el océano. Y, a mi Diosa, la perdía…
[Nota: siguiente y último de esta serie: http://www.mundopoesia.com/foros/showthread.php?t=469937&p=4705865#post4705865]
Última edición: