La pugna entre el hombre y la Fe se traduce erróneamente en la disparidad de criterios entre el seguidor y el resguardador.
¿Qué es esto?
El hombre tiene FE. Es un perfecto enamorado de la Fe.
(No sabemos si fe hacia su celular, hacia su auto, hacia su cónyuge o hacia sus ingresos... pero tiene algún tipo de fe.)
Lamentablemente se asocia la Fe a sus dirigentes y no al destino de la misma.
Tomando como base que nuestra Fe es hacia el Todo, Alá, Yahvé, Jehová * nos encontramos que en los dogmas y doctrinas que nos fueron imbuidas existen disparidades fenomenales, subordinadas al criterio de aquellos que redactaron los primeros documentos.
Sigo insistiendo que Moisés escribió el Tora o Pentateuco y El Libro de Job en base a relatos que heredó, no a “inspiración divina” Y sostengo que aquello que llamaron como “Inspiración divina” fue un viaje motivado por los alucinógenos del “incienso” que quemaban.
Los musulmanes tienen como profeta a Mahoma, sin embargo no se inclinan ante él ni le han levantado monumentos, ni le hacen caravana o reverencia alguna.
Acertadamente lo ven como que Mahoma fue un medio. No un destino.
Por ello cuando el hombre racional pregunta ¿Cómo se dio esto...? o ¿Cómo ocurrió esto otro...? se topa de frente con evasivas y presunciones imposibles de corroborar.
El ateo más ateo... aquél que se ufana de no creer en nada ni en nadie... ¡Cuando lo pones ante un cañón de escopeta... se santigua o dice “Dios mío”!
Por ello regresamos al punto de partida que la Fe del hombre, sin importar hacia donde esté encausada, lo engrandece.
Encontrando que el hombre, en un empeño arrogante, quiere desmentir a alguien más solo para hacerse notar, no para aportar luz al saber o a la Fe.
Aunque busquemos con afán, como desmoronar el castillo de naipes que representan los dogmas establecidos, nos daremos cuenta que ellos son fundados en un acto de Fe, en un acto de amor.
* El nombre no importa, es el mismo. Según Francisco Bernardone
[El pobrecito de Asís]
¿Qué es esto?
El hombre tiene FE. Es un perfecto enamorado de la Fe.
(No sabemos si fe hacia su celular, hacia su auto, hacia su cónyuge o hacia sus ingresos... pero tiene algún tipo de fe.)
Lamentablemente se asocia la Fe a sus dirigentes y no al destino de la misma.
Tomando como base que nuestra Fe es hacia el Todo, Alá, Yahvé, Jehová * nos encontramos que en los dogmas y doctrinas que nos fueron imbuidas existen disparidades fenomenales, subordinadas al criterio de aquellos que redactaron los primeros documentos.
Sigo insistiendo que Moisés escribió el Tora o Pentateuco y El Libro de Job en base a relatos que heredó, no a “inspiración divina” Y sostengo que aquello que llamaron como “Inspiración divina” fue un viaje motivado por los alucinógenos del “incienso” que quemaban.
Los musulmanes tienen como profeta a Mahoma, sin embargo no se inclinan ante él ni le han levantado monumentos, ni le hacen caravana o reverencia alguna.
Acertadamente lo ven como que Mahoma fue un medio. No un destino.
Por ello cuando el hombre racional pregunta ¿Cómo se dio esto...? o ¿Cómo ocurrió esto otro...? se topa de frente con evasivas y presunciones imposibles de corroborar.
El ateo más ateo... aquél que se ufana de no creer en nada ni en nadie... ¡Cuando lo pones ante un cañón de escopeta... se santigua o dice “Dios mío”!
Por ello regresamos al punto de partida que la Fe del hombre, sin importar hacia donde esté encausada, lo engrandece.
Encontrando que el hombre, en un empeño arrogante, quiere desmentir a alguien más solo para hacerse notar, no para aportar luz al saber o a la Fe.
Aunque busquemos con afán, como desmoronar el castillo de naipes que representan los dogmas establecidos, nos daremos cuenta que ellos son fundados en un acto de Fe, en un acto de amor.
* El nombre no importa, es el mismo. Según Francisco Bernardone
[El pobrecito de Asís]
Última edición: