Jhon Barros
Poeta adicto al portal
Me quede dormido en la pradera de tu vientre,
sentí el cobijo de tus manos circundando mi frente,
sentí el calor de tu piel en los poros de la mía,
y respire el perfume que de tu cuerpo salía.
Soñé que tus muslos me presionaban,
y aun dormido de ellos me agarraba,
el viento de la alcoba en mis oídos cantaba,
y no era el viento eras tú quien me arrullaba.
Tu voz serena, suave y delicada,
como el dulce trinar escuchaba
y mi cuerpo entumecido
quiso escapar, ¿para que seguir dormido?.
Quería despertar y acariciarla,
sentir su piel, topar su alma,
enrollarme en su cuerpo,
escuchar su corazón palpitar,
sentir su respiración acelerar,
y entre beso y beso su cuerpo tomar.
...Era solo un sueño,
ella nunca estuvo ahí,
....mi cama era su cuerpo,
¡desperté y me fui!.
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